EFE VALENCIA
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El colegiado rumano Alexandru Dan Tudor, encargado de dirigir el Lille-Valencia, tuvo que abandonar la práctica del fútbol profesional en 1989 tras ser disparado accidentalmente en la rodilla durante la revolución rumana en contra del dictador Ceaucescu.
Pero esta es sólo una de las peculiaridades de este abogado de 37 años, internacional desde 2001, considerado como el mejor árbitro de su país.
Además del aquel accidente, Tudor es conocido como "Brad Pitt" aunque no por su parecido con el actor norteamericano sino como consecuencia del enfado de un presidente que lo bautizó de esta manera por su mal arbitraje.
Casado y con un hijo, ha protagonizado curiosas escenas a lo largo de su carrera como haberse ejercitado, junto con sus jueces de línea, descalzos a la conclusión de un encuentro. Más allá de sus excentricidades, Tudor es un colegiado con un buen recuerdo para el fútbol español ya que ha dirigido a conjuntos de nuestro país en cuatro ocasiones con un balance de dos triunfos y dos empates: victorias de Villarreal (2-0) ante el Elfsborg y Celta (2-0) contra Odense y empates de Sevilla (0-0) Slovan Liberec y Barcelona (1-1) frente al Basilea.
Suspendido por apostar
Curiosamente, el árbitro británico Michael Leslie Dean, encargado de dirigir el encuentro entre el Villarreal y el Levski de Sofía en El Madrigal fue suspendido durante tres meses debido a su colaboración con una compañía de apuestas de carreras de caballos. Según el colegio de árbitros ingleses Dean incumplió su contrato y aprovechó su posición para promocionar una casa de apuestas de carreras de caballos por lo que fue inhabilitado por espacio de tres meses: de febrero a mayo de 2005.
Esta mancha en su currículum no ensombrece sin embargo la extensa carrera de este árbitro de 41 años que necesitó 15 años para convertirse en colegiado profesional.