Unai Emery aseguró ayer que se toma el partido con una "importancia máxima". El técnico adelantó que en el estadio Metropol habrá "un once nuevo" respecto al de la pasada jornada de Liga. "Tenemos una plantilla amplia y queremos que sea competitiva", argumentó por lo que "todos deben participar porque la temporada es larga". El preparador explicó que algunos jugadores "se han quedado por lesión y otros por decisión técnica". Además, a la hora de hacer la alineación hay otro condicionante como es el "hecho de jugar tres partidos en una semana". "Es necesario que vayan entrando jugadores, pero siempre con el máximo respeto al rival y a la competición", afirmó. Emery consideró que "no" es un riesgo el hecho de hacer "tanto" cambios en el once. "Tenemos confianza en todos los jugadores y queremos que el rendimiento del equipo varíe lo menos posible, por lo que será un once competitivo", aseguró. Una de las novedades podría estar en la portería donde Moyà podría dejar el sitio a César. "Cada partido es un nuevo reto y los porteros están a un buen nivel, pero sólo jugará uno y seré injusto con el que no juegue", confesó. Emery reiteró que "todos los jugadores están preparados y capacitados para jugar en cualquier competición".
Miku agradeció ayer el interés mostrado por el Zaragoza en las últimas horas, aunque aseguró que está "muy feliz" en Valencia. "El Zaragoza es un club con historia y tradición y estoy muy agradecido, pero mi cabeza ahora sólo piensa en el Lille", afirmó el venezolano, quien aseguró que está armado de paciencia para el futuro. "Las cosas en Valencia están yendo poco a poco y sé de la dificultad que hay para jugar por la competencia, pero estoy muy centrado aquí", indicó.