A. SOLDADO VALENCIA
Esta victoria permite al zaguero formado en el club de Meliana meterse en las semifinales donde ya están Alvaro y Genovés II. Esta tarde se juega en Benissa la partida que enfrenta a Soro III y Miguel y de la que saldrá el cuarto semifinalista de la competición reina de la especialidad.
Por otra parte, en el trinquet de Llíria el trio de Núñez, Jesús y Héctor venció al de Grau, Dani y Sarasol II por 60 a 50. El próximo viernes se jugará la segunda de las semifinales: Colau, Félix y Herrera contra Víctor, Solaz y Canari. Y el domingo día 27, a las 12 h. la gran final. A. S. valencia
Fue el triunfo de la fe, de la esperanza y de la caridad. La pareja valenciana acaparó el pasado viernes en el frontón de Nazaret todas las virtudes que llevan a la victoria. Resistieron a la enorme presión de un público que deseaba, ! y como lo manifestó!, el triunfo valenciano. No perdieron la fe ni siquiera cuando el marcador colocó un 12-21 a favor de los jugadores de naturaleza vasco-navarra. Jugadores, por cierto, que sellaron la más bella de las partidas vistas en este frontón. Lo de Almandoz merece comentario especial: es tan gran pelotari que ya ha aprendido a rebotear, a volear, a jugar de "bot i braç" y a entrar al aire con la izquierda como nunca, repito, nunca, se había visto por estas tierras. Sintió el hierro de la derrota pero, pasados unos minutos reconocía la evidencia: " no hay nada que objetar, estos valencianos juegan mucho y hemos jugado con pelotas adecuadas al espectáculo. Les felicito de todo corazón. Y es más, me gustaría repetir más a menudo esta experiencia. Valencia, me encanta".Alzugarai es un delantero de pureza exquisita. En la pelota vasca la "volea" siempre fue defensiva. Tanto él como Almandoz demostraron el viernes su facilidad para convertirla en arma de ataque.
Vencieron los valencianos porque nunca perdieron la esperanza de ser ellos mismos. Pascual había perdido el norte pero un golpe mágico de Adrián- !vaya belleza de bot i braç con la izquierda al ancho!-le despertó para comenzar su serie de saques y voleas venenosas. Y ganaron porque practicaron la caridad, la generosidad en el esfuerzo y en la ayuda mútuas. Fueron una pareja ideal. Todo por el triunfo de la pelota valenciana en un torneo grandioso.