EFE
El Levski Sofia, actual campeón de la liga búlgara, parece haber sido víctima de una conjura mafiosa que alejó durante varios días a cuatro de sus titulares para participar en un supuesto traspaso al Rubin Kazan ruso, informó ayer la prensa local.Debido a la ausencia de los cuatro jugadores, el Levski perdió el domingo pasado contra su eterno rival, el CSKA de Sofía, causando la lógica ira de sus aficionados.
Los cuatro jugadores, entre ellos el brasileño Ze Soares, acudieron a Moscú para presentarse a un reconocimiento médico para el campeón ruso, el Rubin Kazan, que había ofrecido varios millones de euros por los jugadores. Sin embargo, cuando los futbolistas llegaron a la capital rusa, las autoridades del Rubin afirmaron no saber nada de un traspaso.
El club aseguró ayer en su página de internet que ha sido víctima de una supuesta mafia de casas de apuestas que engañó a la administración de Levski al enviarle en nombre de Rubin un fax en que se expresa su deseo de comprar a los cuatro jugadores.
Los futbolistas viajaron el domingo pasado —acompañados por el director ejecutivo del Levski— a Moscú donde fueron recibidos por un supuesto representante del Rubin, quien les acomodó en un hotel y les organizó las revisiones médicas. Después esta persona, cuya identidad se desconoce, desapareció y dejó a los futbolistas y el directivo del Levski desconcertados.
La prensa deportiva de Sofía asegura que el presidente del Rubin, Alexander Gusev, llamó por teléfono al Levski para descartar el envío por fax de una oferta para los cuatro jugadores. Mientras, las autoridades judiciales de Bulgaria han empezado una investigación del asunto, después de una denuncia de Levski, para determinar quién está detrás del fraude.
Sanción por racismo
Curiosamente, el actual campeón de la Liga búlgara, el Levski de Sofía, deberá jugar su próximo encuentro como local en un campo neutral, después de que fuese sancionado por la actitud racista de sus aficionados durante la derrota por 2-0 ante el CSKA, su histórico rival, el pasado domingo.
La prohibición, impuesta por la Federación Búlgara de Fútbol, deberá cumplirse en la próxima jornada. El Levski ha sido multado además con algo más de 19.000 euros. La policía confirmó la detención de 54 aficionados por hacer uso de la violencia, lo que provocó la atención de seis personas, que fueron heridas de forma leve.