Duelo en Valencia

Lo peor, que se acabó

Kasparov se adjudica el histórico duelo de Valencia con holgura (9-3) - Karpov se acercó peligrosamente a su rival, pero acabó sucumbiendo en el tramo final de forma contundente

 01:38  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Gary Kasparov y Anatoly Karpov se estrechan la mano antes de su último enfrentamiento.
Gary Kasparov y Anatoly Karpov se estrechan la mano antes de su último enfrentamiento.  efe/kai försterling

Acabó un episodio deportivo que pasará a la historia de la ciudad, aunque los haya, sobre todo en las instancias oficiales, que no se hayan dado cuenta. Karpov y Kasparov concluyeron su duelo singular con una victoria de este último porun contundente 9-3. Demasiado castigo para lo que significa Karpov, pero, aparentemente, bastante justo teniendo en cuenta que Kasparov supo controlar mucho mejor el loco carrusel de las partidas rápidas de ayer, donde no perdió la compostura tras el arreón de su rival, y que acabó convirtiéndose en un severo correctivo.
Ambos reeditarán este enfrentamiento en otras ciudades. Pero jamás será lo mismo, Valencia se ha apuntado el tanto de ser los pioneros en la conmemoración del episodio ajedrecístico más importante de este deporte.

A otra velocidad
Las partidas de ayer tuvieron una dimensión completamente diferente: aquí se trabaja a toda velocidad, con el riesgo de cometer una pifia o con la ventaja de que, en medio de las prisas, el otro no se de cuenta a tiempo.
Para el espectáculo, todo hay que decirlo, las partidas rápidas no son tan cómodas porque se despedazan el uno a tal velocidad, que es difícil leer el desarrollo del juego. Para el experto están bien, pero el profano sufre. La semiquietud de las semirrápidas (para eso son semis) permitían saborear durante una hora el duelo. Con las de alta velocidad, hasta los comentaristas se volvían locos intentando poner en orden el carrusel de movimientos.
Visto desde fuera, posiblemente hubiese sido más ameno tener más partidas semirrápidas (dos más, por ejemplo) y menos locuras como la de ayer. De hecho, son muchos los que esto lo consideran menos ajedrez que los desprecian del fútbol sala como balompié. Pero de la misma manera que, se pongan como se pongan los puristas, las partidas de horas y horas son un muermo que no atraería lo que aquí se ha disfrutado.

Una victoria que da emoción
Hacían falta reflejos y ambos aparecieron en mangas de camisa (bueno, Kasparov se dio cuenta a poco de empezar y se tuvo que deschaquetar rápidamente).
El caso es que la primera partida fue toda una declaración de intenciones. Mediada la misma, Kasparos empieza a arquearcejas, abrir desmesuradamente los ojos y a decir que no, que no con la cabeza. Karpov, con negras, conseguía una superioridad que acabó materializándose.
Esta victoria de Karpov daba una nueva dimensión al duelo: 3-2 para Gary, Karpov equilibraba el factor campo (entiéndase éste el jugar con blancas) y mucha incertidumbre.
La segunda partida se atascó y, aunque Kasparov tenía dos minutos de ventaja, decidió darse una tregua y ofreció tablas que su rival aceptó. Espadas en alto: 3,5 - 2,5.

Una victoria/derrota decisiva
A partir de ahí llegó el momento decisivo: tras ganar Kasparov la tercera partida (4,5 - 2,5), la cuarta tenía un escenario más que prometedor para Anatoly. Sin embargo, su maquinaria cerebral volvió a ir más lenta de lo que exigía el guión y, contando con un, aparentemente, mejor tablero, acabó sucumbiendo por la falta de tiempo. Se atascó, el cronómetro no y, con gesto de fastidio, se rindió. El 5,5 - 2,5 permitía a Kasparov disfrutar de varios «match-balls» en la segunda mitad de la sesión.
Una gran ovación recibió a ambos ajedrecistas tras el descanso, intuyéndose que podría ser la última competición. Dicho y hecho, en una locura en los últimos diez segundos de cada uno, Karpov acabó sucumbiendo. 6,5 - 2,5.
Las tres últimas partidas debían celebrarse igual, que para eso están en el contrato. Kasparov siguió engordando su casillero con dos victorias y las tablas finales establecieron el 9-3 que quedará para la historia.
El ajedrez carece de los componentes de otros deportes. Tras el último apretón de manos, ambos desaparecieron, sin saludar a un público que, seguro, les habría despedido puestos de pie. No hubo trofeo ni nada.

Gary: «Hemos dado un empujón»
Sólo una última rueda de prensa, en la que Karpov justificó su (demasiado) abultada derrota: «El tiempo fue un problema porque no lo sentí, y tienes que sentirlo siempre aunque no mires en el reloj».
Kasparov concluyó que «Ha sido una publicidad muy buena y esa era la intención. La gente ha seguido las partidas en todo el mundo y creo que hemos dado al ajedrez un empujón que necesitaba enormemente», y se lamentó de su derrota: no sé cómo he podido jugar una partida tan horrible con la primera. Está más allá de mi capacidad para criticármelo. Tenía una posición cómoda y cometí error tras error. Me recuperé y gané bien».

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
últimos vídeos en levante-emv.com
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO
  CONÓZCANOS:  Contacte |  Atención al lector (edición impresa) |  CONÓZCANOS |  LOCALIZACIÓN |  CLUB DIARIO LEVANTE |  POLITICA MEDIOAMBIENTAL     PUBLICIDAD:  TARIFAS  
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad