JAVIER MATA VILA-REAL/EFE
El Villarreal dejó escapar una buena oportunidad de salir de la zona de descenso al empatar sin goles contra un Espanyol que jugó con diez jugadores desde el minuto 15 de partido por la expulsión del argentino Juan Forlín. El equipo de Ernesto Valverde se mostró previsible, lento y sin ideas en gran parte de un encuentro en el que pese a jugar con un jugador más que su rival desde el primer cuarto de hora de juego no supo ganar.
La ansiedad y los nervios con los que afrontaba su partido frente al Espanyol se notaron desde el primer instante a pesar de que los locales tuvieron la suerte de cara con la expulsión de Forlín. Esta circunstancia pudo haber sido aprovechada por el Villarreal en la primera parte al comenzar a manejar la posesión del balón y asedió la portería de Kameni, pero esta insistencia no creó peligro como para desarbolar a la bien organizada defensa contraria. En el tramo final el Villarreal se mostró más nervioso, incluso desesperado y sin capacidad de reacción para buscar soluciones para cambiar la dinámica negativa.