J. M. BORT VALENCIA
La esencia del levantinismo se congregó ayer en las butacas del Teatro Principal de Valencia para participar en la Gala del Centenario del club, marcada por el mensaje de un futuro de optimismo lanzado por el director general del club, Quico Catalán. Fue un acto muy emotivo, repleto de sentimientos... y de muchos recuerdos. Los recuerdos a todos los levantinistas, presentes y ausentes en la cita, que han contribuido a la consecución del Centenario. La organización del acto apostó por Pedja Mijatovic, el fichaje de mayor relumbrón mediático de la era moderna del Levante UD, como conductor de la Gala junto a la periodista Susana Remohí. El ex futbolista destacó la singularidad levantinista y deseó cien años más, «por lo menos» de vida al club en el que colgó las botas. Pero el discurso central de la noche correspondió a Quico Catalán, la imagen renovada del club que ha llevado el aire fresco al Levante UD. Dio gracias a «todos» —presidentes y ex presidentes incluidos— los que, a lo largo de su historia, han sentido al Levante UD y habló de los grandes sueños que están por delante.
Con un toque muy flamenco a cargo de la compañía Teatre de l´ull arrancó la Gala ante los 800 invitados, amenizada en los entreactos por los cánticos de aficionados «actores» sobre el escenario. El momento cumbre llegó con la interpretación del himno del Centenario a cargo de Laura Gramaje, con letra de José Vicente Peiró. Un canto a la vitalidad de la afición granota durante sus cien años de vida.
En las butacas, levantinistas como Vicente Latorre, Manuel Preciado, Pepe Puchades, Pirri, Gianni de Biasi, Pedreño, Descarga, Alexis, Descarga, El Pájaro, Raimon, Giner, Vicente Latorre, Valls —que se llevó el balón del ascenso del 63—, Salvador Mut, Pons y muchos más disfrutaron del momento y de los recuerdos en imágenes que se proyectaron en el Teatro. Los pañuelos para limpiar las lágrimas afloraron en todo el recinto.
La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, la consellera de Cultura, Trini Miró y la socialista Carmen Alborch fueron las grandes representantes institucionales y políticas. El Valencia también estuvo representado por Társilo Piles, presidente de su Fundación, Javier Gómez y de un acto al que puso el broche el actor Enrique Victoria, el iaio que de forma brillante había abierto la noche encarnando al pasado levantinista, y la niña que simbolizó lo que está por venir. Puestos a rescatar del pasado, la organización recuperó el himno de la Comunitat en castellano que el público valencianizó.