J. M. BORT VALENCIA
El diagnóstico emitido por el Valencia sobre la lesión de David Villa el pasado lunes está claro: "Tres semanas de baja por una microrrotura muscular". Lo que significa, a efectos de competición, que se perdería al menos tres partidos, el primero de ellos ante el Barcelona de aquí a diez días. Terco como es, el Guaje lanzó ayer un reto en Las Rozas, donde participó en un acto del Centenario de la Real Federación Española de Fútbol: " Queda mucho tiempo. Espero estar ante el Barcelona. Tengo que trabajar día a día para llegar. Ahora pienso en recuperarme", dijo con el habitual optimismo que le caracteriza cada vez que sufre una lesión.
En términos médicos, Villa sufre una microrrotura fibrilar en el tercio proximal del bíceps de la pierna derecha. Una dolencia que, según los galenos, tarda "entre dos y tres semanas" en cicatrizar. Luego, se requieren unos días para fortalecer la zona más la puesta a punto. Villa, sin embargo, no descarta estar listo para el encuentro ante el Barça. De momento, dedicará unos días a la recuperación tras recibir oficialmente la baja de la selección española, con la que estaba concentrado para jugar los dos próximos partidos ante Armenia y Bosnia-Herzegovina.
Los servicios médicos del Valencia que dirige el doctor Jorge Candel volverán a examinar al futbolista a principios de la próxima semana, con el fin de realizar un diagnóstico más concreto una vez se diluya parte del hematoma que cubre la zona afectada.
Si se cumplen las previsiones médicas, Villa se perdería los dos próximos partidos de Liga (ante el Barça el día 17 y frente al Almería el 25) y el europeo ante el Slavia (día 22).
A Villa se le preguntó ayer, mientras, si el Valencia podría ser otra alternativa al Real Madrid y al Barcelona y por su condición de pichichi. "Estoy contento por como ha empezado la Liga y después de lo que me paso el domingo me da igual la tabla de goleadores", comentó el futbolista del Valencia.El delantero se mostró contento por las declaraciones de sus compañeros en la selección. "Es un orgullo que digan que me van a echar de menos", dijo.