MOISÉS DOMÍNGUEZ VALENCIA
Una de las novedades de última hornada en el concepto de entrenamiento de fútbol ha llegado a la Comunitat Valenciana. El campo municipal de Almussafes acoge desde el pasado lunes, y para el resto de la temporada, la escuela Soloporteros.
Se trata de un centro de tecnificación única, ya que los alumnos son exclusivamente guardametas. Se trata de una iniciativa creada por el ex guardameta del Villarreal Javier Sánchez Broto. Bajo el lema «entrena con tu equipo, mejora con nosotros», lo que pretende este curso es hacer mejores a los porteros de cualquier edad.
El delegado es el guardameta del Valencia CF Jorge Bartual, quien lo hace bajo su experiencia como licenciado en educación física y master en dirección deportiva. «La idea surge pensando en que los guardametas, con la responsabilidad y la exigencia que tiene ese puesto del terreno de juego, no siempre gozan un entrenamiento y la atención específica acorde con esa exigencia».
Las clases tienen lugar los lunes —pensando que es la fecha de la semana en la que más jornadas de descanso conceden los clubes— y duran 75 minutos. Consisten «en un entrenamiento integrado». Esto es: «técnica, táctica, psicología, educación paterna...» y puede extenderse hasta el asesoramiento y representación del deportista. «Aquí se le ayuda a aprender cómo y cuando tomar decisiones. Cómo adaptarse a la presión que supone la exigencia de un portero. De alguna forma, enriquecerse en la formación».
Soloporteros y su página web soloporteros.com (que también funciona como tienda de productos para guardametas) es original en el planteamiento, aunque después funciona como una escuela de fútbol de pago normal. Las cuotas son de poco más de 60 euros mensuales y se puede prolongar el tiempo que se desee. Las clases duran toda la temporada.
Además de Sánchez Broto y Bartual, otros guardametas que jugaron en primera división forman parte del elenco de profesores en distintas ciudades. Son el caso de Roberto Bonano en Barcelona, Paco Liaño en Santander o el internacional con la selección española Deusto, que lo hace en Zaragoza. También está Juan Carlos Arévalo, quien fuera entrenador de porteros con Quique Sánchez Flores. A partir de ahí, el objetivo es hacer grandes parabalones.