La UEFA tiene previsto recaudar de forma global por la Liga Europa 180 millones de euros, de los que un 75 por ciento, es decir, 135 se destinarán directamente a los clubes y el resto a la cobertura de la organización y costes administrativos por cuenta de la UEFA. De esos 135 millones, 81 van destinados a las cantidades fijas para los clubes en función de los baremos expuestos y que pueden permitir el ingreso máximo algo superior a los seis millones de euros para el club que se proclame campeón en la final del 12 de mayo en Hamburgo.
Los 54 millones restantes se distribuyen a partir de los baremos fijados por la UEFA en función del valor proporcional aplicado al mercado televisivo asociado a cada club desde temporadas anteriores y de la permanencia de los equipos en el torneo, por lo que las cantidades a ingresar por cada participante pueden aumentar.