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David Ferrer alcanzó los octavos de final del Valencia Open 500 tras superar a Nicolás Almagro por 7-5, 6-7 (3) y 6-2, en la reedición de la final del pasado año, que se adjudicó también el tenista alicantino.
Ambos jugadores ofrecieron el partido de más calidad hasta el momento del torneo, en un combate cuerpo a cuerpo que se prolongó durante más de dos horas.
La primera manga estuvo muy igualada gracias a que Ferrer compensó su bajo porcentaje de primeros servicios (un 38 por ciento) con una gran efectividad al resto de uno de los mejores sacadores del circuito. El de Jávea consiguió su segunda rotura en el duodécimo juego y sentenció por 7-5 el set.
En el segundo parcial, Ferrer sirvió mejor y además impidió con su derecha que Almagro pudiera dominar sobre la pista con su habitual juego agresivo, lo que provocó que el tenista murciano estuviera cómodo sobre la pista.
Ferrer, jaleado por los aficionados locales que presentaron la mejor entrada hasta el momento en la pista central del Ágora, se situó con 5-2 a su favor y dispuso de dos bolas de partido en el noveno juego que no aprovechó.
El alicantino acusó esta circunstancia, ya que perdió posteriormente su servicio y sucumbió en la muerte súbita por 7-3 ante un Almagro que recuperó la serenidad y jugó con la paciencia de la que había adolecido durante todo el partido.
Sin embargo, el de Jávea comenzó el tercer set con una rotura que pesaría como una losa para Almagro, que fue incapaz de disponer de punto alguno de ruptura en esta manga.
El murciano volvió a precipitarse en busca de golpes ganadores lo que aprovechó Ferrer en el séptimo juego para romper de nuevo su servicio y apuntarse el definitivo set por 6-2. En octavos de final, Ferrer volverá a medirse a otro tenista español, ya que se enfrentará a Albert Montañés.
Ferrer es duda para disputar el dobles por problemas en los isquiotibiales
David Ferrer comentó tras el encuentro que lleva varios días con molestias en los isquiotibiales y que ahora mismo es dudosa su participación en el cuadro de dobles donde forma pareja con Juan Carlos Ferrero.
"Llevo varios días con problemas en los isquios y durante el partido he sentido un par de pinchazos, voy a ir a hacerme una resonancia y ya veremos si juego el dobles", explicó el tenista de alicantino.
Sobre el disputado encuentro que ganó a Almagro, con quien jugó también el año pasado la final del torneo, el tenista de Jávea comentó que "ha sido muy duro, como siempre es cuando juegas con Nico".
Preguntado por como se le escapó el segundo set cuando ganaba por 5-2 para cerrar el partido, Ferrer reconoció que "me falta confianza para matar los partidos, aunque aquí he jugado muy a gusto porque le gente me apoya muchísimo", confesó.