ÁLEX SERRANO VALENCIA
Al final, Fernando Verdasco será el representante español en las semifinales del Open 500 de tenis. El madrileño se impuso con facilidad al catalán Tommy Robredo por 6-3 y 6-2 , que poco pudo hacer ante la derecha de Verdasco y dobló la rodilla en apenas una hora y cuarto.
El sueño de Verdasco, jugar la Copa Masters en Londres, está más cerca. Si llega a la final, lo que sí se asegurará será el apoyo de la pista central del Ágora, que se ha volcado con los tenistas españoles desde el primer momento y ya no recuerda la derrota de uno de los anfitriones, Juan Carlos Ferrero, y la retirada por lesión del otro, David Ferrer. Sin sus dos ojitos derechos, la afición valenciana ha decidido que los representantes nacionales que se jugaban el pase cada día se merecían su apoyo tanto como los dos organizadores y no ha dejado de animar en ningún momento. El partido de ayer no fue una excepción: las gradas llenas y un ambiente único para arropar por igual a Verdasco y Robredo.
Se adivinaba un gran partido, y no fallaron los augurios. Tras un primer set en que Verdasco calentaba mientras Robredo buscaba abrir brecha, el madrileño desentumeció los músculos y decidió demostrar por qué es el número ocho del mundo. Le bastaba con hacer bailar a Robredo, que corría de lado a lado de la pista intentando devolver los derechazos del madrileño, que alternaba bolas al fondo de la pista con dejadas y voleas que, eso sí, en ocasiones eran arriesgadas y regalaban puntos a Robredo. El catalán, cómo no, recibía cada "regalo" de Verdasco como agua de mayo que le permitía seguir un rato más en pista. A la postre, sin embargo, crónica de una muerte anunciada: claro 6-3, 6-2 que acabó con las aspiraciones de un Robredo que, eso sí, plantó cara a Verdasco durante el primer set. Después, como no podía ser de otra manera tal y como se desarrollaba el partido, se rindió a la evidencia. Verdasco ya mira a la final de mañana, porque participar en la final le acerca a su ansiada Copa Masters en Londres.
Murray y duelo ruso
Para llegar a ella, Verdasco tendrá que salvar un último escollo. Eso sí, será el más difícil, contra el que rompen las olas de una tempestad salida de la nada: el escocés Andy Murray, principal favorito para la victoria en Valencia. Murray no tuvo piedad de un motivado Albert Montañés y apenas se despeinó para, en una hora y cuarto, demostrar que quiere el Open y que va a por él. Su poderoso servicio fue clave para descorazonar a Montañés. Pese a estar arropado por la grada, poco pudo hacer ante el huracán Murray, que ahora tendrá delante a Fernando Verdasco.
En la otra semifinal se habla ruso. Davydenko y Youzhny se aseguraron ayer una posición en el último paso antes de la final. Mientras el primero se veía en problemas para deshacerse de la revelación del torneo, el albaceteño Guillermo García López, el segundo firmaba una relativa sorpresa al derrotar a Gilles Simon, que llegaba como cabeza de serie número cinco. Mañana, Valencia coronará a su rey del tenis.