EP
La recuperación del Villarreal vivirá mañana un duro examen en la visita al Sánchez Pizjuán, una salida de enorme dificultad. El Sevilla, cuyo juego no enamora pero que sigue firme en la carrera por ser alternativa para el título al Barcelona y el Real Madrid, recibe a un Villarreal revitalizado por el 5-0 endosado en su anterior compromiso liguero al Tenerife.
Los sevillistas acaban de firmar su pase matemático a octavos de final de la 'Champions', pero empiezan a dar señales de agotamiento en su fútbol, ya que sólo la genialidad de Negredo fue capaz de desatascarles hace siete días en Jerez y estuvieron cerca de perder el miércoles ante un rival tan débil como el Stuttgart. De todos modos, el técnico blanquirrojo, Manolo Jiménez, recupera para este choque a dos pesos pesados como Kanouté y Adriano, y al meta Palop, que volverá a la portería.
El conjunto amarillo llega a Sevilla con el objetivo de seguir escalando posiciones en la tabla, y más después de la goleada al Tenerife, en la última jornada, y al Lazio en Europa. El equipo que entrena Ernesto Valverde viaja con muchas bajas: Cazorla, Ibagaza, Senna, Nilmar y Joseba Llorente, mientras que Diego López es duda.