Visto que el Levante UD no encuentra un comprador de la mayoría accionarial, se plantea como última alternativa la "venta" de los títulos a la Fundación, en proceso de creación. Una fórmula que utilizó el Valencia gracias a un crédito avalado por la Generalitat Valenciana. Marcado el camino, los administradores concursales del Levante UD se plantean "vender" el 70,3 de las acciones al patronato, en proceso de creación, para evitar la liquidación de la entidad.
El Levante UD tiene la mayoría accionarial en modo de autocartera desde la marcha del grupo de Tomelloso. Los interventores se han puesto de plazo hasta principios de 2010 para encontrar un vendedor. Con el Convenio de Acreedores pendiente, el Levante UD tiene la necesidad de formar un consejo para convocar una Junta, un asunto que se resolvería con la Fundación.