LEVANTE-EMV VALENCIA
?
Hay veces que, en medio de la rutina, se olvidan determinadas realidades de los practicantes del deporte. El índice de siniestralidad del turismo de bicicleta de montaña es uno de los más altos del turismo denominado de aventura.
La falta de preparación física, la soledad, las dificultades del terreno, adversidad del clima, falta de vigilancia, nocturnidad son algunos de los factores de riesgo más frecuentes. Este es uno de los aspectos más llamativos de un estudio de la Experiencia de Europea de Seguros. La solución fundamental es aumentar la concienciación de los aficionados a este deporte, que ya practican más de medio millón de españoles.
La mejor época para viajar y practicar Turismo de "Mountain Bike" es precisamente el otoño, además de la primavera, para evitar el calor o el frío intenso y las lluvias. Esta es la temporada en la que se registra mayor movilidad y también siniestralidad, según la experiencia aseguradora, que lo es del programa "Al Filo de lo Imposible" de Televisión Española.
El ciclista de montaña conoce las rutas españolas como la palma de la mano. Libros, páginas web, blogs y foros dan cumplida cuenta de todo tipo de ruta. Cada vez se busca algo más. Por ejemplo, los destinos internacionales.
Los aficionados españoles tienen donde elegir. Por ejemplo, en Francia (donde hay rutas muy conocidas como "Castillos del Loira", muy vigilada, con pocos obstáculos, pensada para familias y con senderos amplios y despejados), el Suroeste de Alemania -regiones de la ribera del Río Danubio-, Irlanda, Holanda y Marruecos.
En la larga distancia, el más interesante es Estados Unidos, donde estaba la cuna del turismo de Mountain Bike, concretamente en el Estado de Utah, con rutas emblemáticas, como la de Moab. En los últimos años, el Estado de Colorado se ha convertido en un destino más popular. El extremo es la Carretera de la Muerte, de Bolivia, que merece un capítulo aparte.
"La práctica del turismo de mountain bike es cada vez más habitual, pero los aficionados deben de ser conscientes de que entraña un riesgo. De hecho, el 80 por ciento de los ciclistas de montaña sufren algún tipo de lesión al año, muchas menores que son tratadas por ellos mismos" explica el director de la compañía, David Hernández.
Por si fuera poco, la última moda en bicicleta de montaña es el descenso que encierra un peligro añadido. Se practica en caminos forestales o montañosos y consiste en subir hasta la cima para bajar a toda velocidad. El descenso en España se practica, especialmente, en los Pirineos, Guadalajara o Huesca, en rutas no controladas, lo que entraña un elevado peligro.
En muchos casos, estos ciclistas superan los 60 kilómetros por hora por sendas transitadas por otras personas, niños, otros ciclistas que suben... El peligro es tan alto que en algunas zonas se ha prohibido todo tipo de ciclismo.