A. BARBETA/EFE VALENCIA
Valencia no tendrá que abonar ningún canon a Alinghi para ser el escenario de la 33.ª Copa del América, pero sí deberá costear la reactivación del Port America's Cup, asumir la puesta en marcha de todas las infraestructuras y sufragar los gastos que genere la competición náutica que enfrentará a Alinghi con Oracle en febrero de 2010.
El acuerdo entre la ciudad y Alinghi está perfilado pero aún no se ha concretado. ¿Por qué? "Alinghi espera la sentencia firme de la juez Kornreich del Tribunal Supremo de Nueva York que legitime la decisión de celebrar la 33.ª Copa del América en Valencia", respondía ayer Paco Latorre, director de comunicación de Alinghi, a Levante-EMV. Y es que, los equipos aún mantienen las acciones legales emprendidas durante los últimos dos años, y una inesperada decisión judicial podría dar al traste con la designación de Valencia. En parte por ello, ayer tanto Francisco Camps como Rita Barberá se mostraron satisfechos pero cautos con la elección de Valencia como sede.
La alcaldesa de Valencia y el presidente de la Generalitat coincidieron en afirmar que Valencia y las tres Administraciones -local, autonómica y central- "están preparadas" para comenzar a trabajar en la organización. Una edición que, según Camps, será "excepcional" y que Barberá definió como "breve pero más intensa".
Bertarelli llamó a Rita el lunes
La alcaldesa desveló que el lunes recibió una llamada del dueño del Alinghi, Ernesto Bertarelli, para preguntarle por la disposición de Valencia y que ella respondió que "la ciudad está encantada". "Generalitat, Gobierno y Ayuntamiento vamos a trabajar unidos para celebrar esta Copa del América, distinta e inmediata y queremos que sea un nuevo acontecimiento de primera magnitud", señaló en un tono que revelaba su prudencia. "Falta rubricar el acuerdo", advirtió. "Hemos avanzado un 99,9 por ciento, pero...", afirmó. Para Barberá, "Valencia se ha convertido en un mar de encuentro", ya que Alinghi y BMW-Oracle han conseguido ponerse de acuerdo "en algo" tras más de dos años conflicto.
Promoción de la competición
La ciudad pretende ensalzar la competición, dotarla de atractivo y alargarla en el tiempo. Y es que, si las condiciones meteorológicas lo permiten, dos días pueden ser suficientes para celebrar la 33ª edición. La primera prueba está fijada para el 8 de febrero y la segunda para el 10, con lo que si ambas las gana el mismo equipo, habrá vencedor. Así, la alcaldesa anunció que ya se trabaja en la promoción de la competición, la producción televisiva y en idear acontecimientos paralelos "para poner en valor" la dársena y hacer "más atractiva" la competición. Barberá reveló que se pretende contactar con los equipos que querían competir en formato convencional para "invitarles y que se sientan vinculados aunque no sean participantes y ofrecerle la Marina como sede permanente de sus equipos".
Los mástiles tendrán un altura de 18 pisos
La Copa del América se disputará con majestuosos multicascos de 90 por 90 pies. Así, para ejemplificar su grandiosidad, decir que el mástil de los barcos será tan alto como una finca de dieciocho pisos -55 metros- y que Oracle, por ejemplo, navegará con una vela rígida de 57 metros de altura, lo que significa que será la más grande construida. La envergadura de esta vela es un 80 por cien más grande que el ala de un avión 747.
Alinghi y Oracle ultiman sus barcos. Así, mientras los suizos seguirán la puesta a punto del catamarán en Ras al Jaima hasta diciembre, los americanos ultiman los preparativos en San Diego. Los dos equipos tienen pensado instalarse en Valencia después de Navidad.