Recoger 50 millones por David Villa en enero para aliviar la crisis económica y afrontar el resto de la temporada con garantías. Ese es el mensaje que ha enviado el entorno de Juan Soler al Valencia, una vez enterado de que el Chelsea estaría dispuesto a acercarse a esa cifra. En el club de Mestalla, el consejo ha sido recibido, de momento, con sigilo. Pero no ha habido ninguna negativa en rotundo. La caja del Valencia, como bien sabe el vicepresidente, Javier Gómez, necesita con urgencia la entrada de dinero. Y el traspaso del Guaje se ve como una posibilidad inmejorable para obtener una gran cantidad de dinero y poder así emprender las obras del Nuevo Mestalla y afrontar otros pagos inmediatos.
La posible venta de Villa en enero, eso sí, sólo se produciría si el Valencia contrata un delantero que lo sustituye. El entrenador, Unai Emery, ha dado el visto bueno para la incorporación de un atacante. Y el principal candidato es Milan Jovanovic, el ariete del Standard de Lieja por quien hay consenso en su fichaje. Con el cobro del traspaso de Villa, el Valencia podría forzar la salida del delantero serbio en enero
—su contrato termina en junio— . Ni Zigic ni Miku convencen para la segunda vuelta. j. m. bort valencia