LEVANTE-EMV VALENCIA
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El ex consejero del Valencia Alberto Martí sigue firme en su defensa pública de la imagen de Juan Soler, el presidente con el que formó parte del Consejo de Administración. Habitual paticipante en las juntas de accionistas de antaño, el sábado regresó a escena en la primera asamblea a ejercer otro papel. Allí criticó la campaña de insultos lanzados en los últimos años contra Soler y defendió su gestión, una intervención que fue rápidamente replicada por otro ex consejero, Vicente Andreu, actual asesor económico del club y directivo en épocas anteriores.
"Cada uno tiene su criterio, pero a mí me molestó porque lo que dijo Andreu sobre las pérdidas y la deuda es falso. Los números están en las auditorías y se pueden ver en cualquier momento . Andreu dijo que en los 4 años que soler había estado al frente del club se habían generado 210 millones de pérdidas. Eso es mentira. De pérdidas se generaron sólo 10", aseguró ayer Martí a este periódico, molesto con todas las críticas infundadas que se han creado en torno al "solerismo".
El mensaje quedó muy claro el sábado y ayer Alberto Martí lo subrayó: A Juan Soler se le pueden criticar aspectos de su gestión, pero otras muchas reprobaciones son fruto del populismo. "Si no llega a venir la crisis inmobilaria que ha hecho caer a tantas y tantas empresas, el Valencia estaría hoy, con Soler, en una situación inmejorable", insiste. "Nosotros hemos tenido un gravísimo problema: no hemos sabido transmitir, nunca nos vendimos bien. La gente que teníamos en comunicación no fue hábil", asegura. Martí recuerda que los planes de Soler le parecían "maravillosos" a todo el mundo, incluido el ayuntamiento. "Soler entró con un Valencia ya en crisis y estableció dos planes, uno a corto y otro a largo plazo. Primero sacó 65 millones de euros de la operación de Porxinos y luego puso en marcha el nuevo estadio, que iba a generar multimillonarios ingresos. Las parcelas se iban a vender por 450 millones y todos estaban maravillados. Hasta que se derrumbó el mundo inmobiliario y no se pudieron vender las parcelas. Soler tuvo mala suerte, sólo eso, porque hasta ha perdido dinero de su bolsillo con el Valencia. ¿Hubiera otro presidente comprado una parcela como hizo él?", opina.