RAMÓN OROSA BILBAO / EFE
El FC Barcelona perdió anoche el liderato en San Mamés, donde no fue capaz de sacar más que un punto a pesar de la superioridad mostrada durante casi todo el partido ante un Athletic que consiguió el objetivo de no caer derrotado una vez más ante un rival que le había ganado las cinco últimas veces se habían enfrentado.
El empate final le supo al Athletic casi a revancha de esas últimas derrotas, en especial de la final de Copa de la temporada pasada, mientras que al Barça le supone un negativo precedente ante una semana con choque cruciales frente a Inter y Real Madrid, el primero de ellos casi a vida o muerte en la Liga de Campeones.
Tras un primer tiempo que terminó 0-0, a pesar de las numerosas oportunidades visitantes, Alves abrió el marcador en el 54, con un tiro cruzado a pase de Xavi, y Toquero igualó en el 63, recogiendo una peinada de Llorente.
No estuvo al principio lo a gusto de otra veces el Barcelona, que, no obstante, fue haciéndose con las riendas del choque y por momentos, con los 22 jugadores en campo del Athletic, llegó a mantener un dominio abrumador. Le faltó, en todo caso, acierto al conjunto azulgrana.
Comenzó en la misma dinámica la segunda parte, pero el Athletic perdió por un momento la concentración, dejó a Xavi maniobrar y el capitán barcelonista abrió a Alves, que se colaba por la derecha, para que el brasileño cruzase ante Iraizoz que se cedió demasiado pronto.
Le aguantó 54 minutos al Athletic trabajada y temerosa opción por la que optó de inicio y en cuanto se le vino abajo retornó a lo que es, es decir un equipo largo con Toquero y Llorente arriba, tratando de imponer su superioridad área. Así fue como llegó, pronto, el empate. Llorente ganó el alto una vez más a los centrales y Toquero aprovechó la prolongación para superar a Valdés.
A partir de ahí, el choque se tornó más clásico, con el Athletic con más fe y el Barça ya más apurado. Hasta pudo perder.