David Navarro está preparado para todo. Y aspira a todo. El central , para el que el Reyno de Navarra es el estadio "más difícil y complicado" de Primera, advertía ayer del peligro que genera el Osasuna en las jugadas a balón parado. "No nos podremos despistar ni un segundo, habrá que estar muy juntitos y dispuestos a meter el pie", sostenía el jugador para el que el ambiente navarro es "indiferente". "A mi la presión del público no me influye nada, es más, me gusta que la afición apriete", apuntaba. Eso sí, al igual que Emery, le exige "personalidad" a Velasco Carballo para no dejarse influenciar por el ambiente. "El árbitro debe abstraerse de todo y centrarse en su trabajo", afirmaba.
El partido es, a juicio del valenciano, trascendental, a pesar de tratarse de la undécima jornada de liga. "Ganar sería dar un golpe de autoridad y abrir una pequeña brecha que nos daría mucha moral", justificaba el central que, como jugador de campo, nunca ha ganado en Pamplona.
¿Y cómo se le gana al Osasuna?, Ayer, Navarro creía tener la receta: "Hay que tener el balón y hacer las posesiones largas estando muy juntitos. Cuanto más tiempo tengamos el balón, más dueños seremos del partido