JAVIER GIRALDO CORNELLÀ LLOBREGAT
Dos contragolpes culminados por Casquero y Pedro Ríos sirvieron para que el Getafe se llevase la victoria del estadio de Cornellà de Llobregat (0-2) ante la impotencia del Espanyol, que ha convertido su difícil relación con el gol en su mayor problema futbolístico.
Con orden y paciencia, al Getafe le alcanzó para resistir el juego del Espanyol, que vive lastrado por su alarmante falta de gol. Ocho goles en once partidos retratan la gran carencia del equipo de Pochettino, incapaz de encontrar el acierto necesario pese a jugar con cierta solvencia durante buena parte del encuentro.
Aunque el Espanyol puso el fútbol, o al menos el intento de elaborarlo, el Getafe se encargó de la eficacia. Lo hizo al contragolpe, en la segunda mitad, después de esperar su oportunidad durante más de una hora.
Fue una derrota especialmente dolorosa para el equipo catalán, que suma su cuarta jornada consecutiva sin ganar, y muy provechosa para los de Míchel, satisfechos tras obtener un excelente botín que premió su posicionamiento defensivo y su eficacia al contragolpe.