ÁLEX SERRANO VALENCIA
Pese al infernal viaje hasta Serbia, el Power Electronics Valencia se saltó ayer el guión que él mismo se había escrito para sus partidos esta temporada y tras una mala primera parte salió de los vestuarios para afrontar los dos últimos cuartos con energías renovadas. Tanto es así que 48, es decir, el 64% de los puntos del Power, se anotaron en la segunda parte de la mano del pívot serbio Kosta Perovic (18 puntos) quién sabe si tenía algo de demostrar en su país, y del francés Nando De Colo, con 20 tantos, que ha pasado dos semanas complicadas y que ayer volvió a ser el de siempre, el individualista y eléctrico base -o quizá escolta- que dirigió al equipo como se puede y debe esperar de él.
La primera parte, para el olvido. Stevenson ametrallaba las posiciones valencianas desde la línea de 6,25 sin que los defensas exteriores del Power pudieran hacer nada para detenerlo. Pero después del descanso, algo debió de pasar en el vestuario porque el Valencia salió con otro espíritu y otras ganas. La calidad de los de Spahija se impuso, aunque no olvidaron hacer pasar uno de sus típicos finales de infarto: un rebote ofensivo de Pietrus con 68-69 en el último minuto fue decisivo.