E
l segundo club de fútbol de la Capital Europea del deporte, el, tantas veces, llamado "hermano pobre", el Levante UD, está celebrando su centenario. En este aspecto no es el segundo sino el primero, el más antiguo. No sé lo que pasará cuando el Valencia CF, celebre su centenario, pero, por el momento, los "Granotas" son muy ricos en la investigación de su historia y en la publicación de libros sobre la misma. Nada menos que llevan cuatro libros oficiales: dos presentados en septiembre "Levante, del Udelage al Nuevo Milenio" del colaborador de este periódico Salvador Regües y "Cien años de soledad granota" de Pedro Sempere, y dos esta misma semana, que son realmente tres o, incluso, cuatro. El de Emilio Nadal "Los orígenes" que lleva un extenso prologo de Rafael Solaz y "El Levante del Siglo XXI" de José Vicente Peiró e "Historia de la afición" de Francisco Villaescusa, compilados en un mismo tomo. Todavía falta por presentar un quinto tomo de la colección oficial del centenario.
Pero, es que, encima, por si no fuera suficiente, hace unos meses se publicó el tomo I de la "Historia del Llevant", desde su fundación hasta 1922, escrito y dirigido por José Luis García y Felip Bens, con la colaboración de otros autores y el patrocinio entre otros de este periódico, que se promociona como ""a historia más extensa y documentada que jamás se ha escrito sobre un club de fútbol". No sé si será así exactamente, pero ese primer tomo anda por las 800 páginas y parece que saldrán otros tres tomos.
Increíble, pero cierto. La historia del Levante es de tal magnitud que da para 5 libros oficiales y otros 4 de este otro grupo no oficial. Lo que es extraordinario es que pueda escribirse una "Historia de la afición", con multitud de anécdotas y el sentimiento levantinista a flor de piel. Entre Emilio Nadal y Salvador Regües se han escrito noventa y un años de devenir histórico el que va desde esos comienzos, siempre duros, hasta el final del milenio. Muchas horas de trabajo, revisión de multitud de documentos, cantidad de visitas a las hemerotecas y entrevistas personales en busca del testimonio oral. En el caso de Nadal, con otros dos libros anteriores sobre el Levante publicados, sé de buena tinta sus más de diez años de investigación, que se dice pronto. Por su parte, José Vte. Peiró analiza este siglo XXI en busca de proyectar el Levante hacia el futuro.
Y tiempo para el debate, como no, lo que enriquece la historia del club. Un debate sobre el nacimiento del club en 1909, fecha oficial que cuenta con un acta de registro, o en 1907, según sostienen Garcia y Bens, u otro sobre si la unión entre el Gimnástico y el Levante fue obligada y no voluntaria, como apunta Nadal.
Al final, esa historia del club no tiene más remedio que acabar extendiéndose al nacimiento del fútbol en Valencia, que según algunos empieza en los Poblados Marítimos, en las playas, influencia de los marineros ingleses que arribaban a nuestro puerto. Ese nacimiento es el que se refiere a un fútbol ya reglamentado por los británicos y extendido por ellos, pero el juego del balompié como tal, no es un invento británico, sino de varios países europeos que lo heredaron del Harpastum romano. En Francia, le llamaban "Soule", en Italia, Calcio, como ahora y los ingleses "Hurling", en la Edad Media. Después, éstos lo van refinando y pasan del "Hurling over country" al "Hurling at goals", limitando el terreno de juego a unos 100 m., de largo, y a 15, 20 o 30 jugadores, a la vez que colocaban una portería hecha con dos haces de leña separados 3 ó 4 metros (Salvador 2004:158). Es verdad, que ellos regularon la mayor parte de los deportes modernos y los expandieron por el mundo, pero no inventaron casi nada. Es algo similar al Tenis, que procede del francés "Tennez", voz con la que se pedía atención a los jugadores de pelota. Los franceses son los primeros que empezaron a sustituir "la mano", por la raqueta y pusieron red. También empezaron a practicarlo a cubierto, como la famosa instalación del "Jeu de Paume" de Paris, uno de los lugares de conspiración de la Revolución francesa. De Francia pasó a Inglaterra, donde acabó llamándose "Lawn Tennis" y los hijos de la "pérfida Albión" han pasado a la historia como sus inventores, lo mismo que del fútbol, el rugby, el atletismo, y unos cuantos más.
?Profesor de la Universitat de València