VORO CAMP AYORA
Se ha realizado la tercera batida de jabalí y de arrui de las seis programadas en el Coto de Caza Controlada La Hunde, de Ayora.
Las batidas, en sí mismas, son una tradición reglamentada de caza que exige un riguroso control, dados sus fines cinegéticos y ecológicos y sus riesgos específicos, como el empleo de armas de largo alcance y la presencia de hombres y perros -rehalas- en la espesura, batiendo la mancha.
En conjunto, se llevan cobrados 28 jabalíes y un arrui. Dos de los cochinos fueron cazados por los perros -técnica de agarre- y rematados a cuchillo por los perreros.
La batida se realiza en una zona de varias hectáreas de monte con determinada densidad de especies de caza mayor. Es lo que se conoce como la mancha a batir. Se diseña en base a montar armadas o líneas de cazadores o monteros, estratégicamente dispuestos para dar frente a las piezas de caza que las rehalas hacen salir desde sus refugios en la espesura hacia los claros del monte, cortando las salidas de la mancha.
Prohibidas las postas
Las armas que se emplean son los rifles de ánima rayada y largo alcance, con balas, y las escopetas de ánima lisa y cartuchos con munición de bala, eficaces, pero de reducido alcance. El uso de postas está prohibido.
La organización de la batida efectúa el sorteo de armadas y puestos entre los cazadores inscritos. Luego, en cada armada, los postores de la organización sitúan a los monteros en sus puestos numerados, desde donde los conducirán, una vez concluida la cacería, hasta el punto fijado para la exposición de las piezas abatidas. Es la junta de carne, donde se da por finalizada la jornada de caza. Organiza la comisión de Caza Mayor de la FFCV, con Enrique García a la cabeza. El agente forestal del acotado, acompañado o no por agentes de la Guardia Civil del Seprona, supervisa el desarrollo de la batida y el control de las capturas.
¿Qué se hace con la carne de estos animales?. Una vez superado el control veterinario, el cazador, que se ha inscrito previamente para participar, tiene para sí un excelente bocado. Sin duda alguna, si Obelix no hubiese vivido hace dos mil años en la Galia, se habría apuntado a la batida.