MOISÉS DOMÍNGUEZ VALENCIA
Se mire por donde se mire, es el responsable del mejor club de la Comunitat Valenciana. Por lo menos, teniendo en cuenta la colección de trofeos que engrosan, día a día, la vitrina.
Hoy mejoran el registro de partidos seguidos ganados en la Liga. Mañana alcanzan la segunda mayor diferencia de puntos en la historia de la Euroliga (y esta tarde, por ejemplo, juegan ante el mismo rival, el Riga, y no falta quien ya se pregunta si mejorarán la marca). Al siguiente le meten veinte al campeón de los campeones, ese que tantas veces les había quitado el sueño. El Ciudad Ros Casares hace de los éxitos una rutina, si se quiere peligrosa, pero real.
L- ¿Qué le satisface más: haberse enfrentado ya al Ekaterimburgo y haberle dado una pana al Ekaterimburgo o ganar al Spartak cuando las cosas se pongan más tiesas.
- Antes de la victoria ante el Ekiaterimburgo ya pensaba que nuestra gran ilusión es ganarle al Spartak. Lo que ocurrió contra las primeras es una satisfacción enorme como club, un salto cualitativo importantísimo como carácter. Pero nuestro objetivo vuelve a ser ganar al Spartak y en el momento culminante de una gran competición continental. Sabemos lo que eso significaría para nosotros.
- ¿Cuales son sus primeros recuerdos de baloncesto
- Lo que había en la tele en una época muy concreta: los partidos del Real Madrid. A las seis de la tarde. Con Brabender, Walter, Luyck, Rullán... me los veía todos. Ahí me entró el gusanillo.
- Y del pasado al presente. ¿Recuerda, aparte de la última victoria ante el Ekaterimburgo, algún partido que le haya impresionado especialmente en el que se viera metido su equipo.
- Sin duda, el partido que nos metió en una Final a Cuatro. Fue en Estambul contra el Fenherbaçe, con Manolo Real de Entrenador. Por el ambiente, por lo que suponía el partido... es uno de esos momentos que no se te olvidan nunca.
- Y la jugadora que le quitaba el hipo
- Por su aspecto, Silvia Fowler. Como jugadora posiblemente menos.
- Y ya puestos, ¿alguna jugadora de la que guarde un especial recuerdo
- De todas las que estén o hayan estado y que construyan equipo. De la misma manera que también me acuerdo, para mal, de otras.
- ¿Por qué todavía no hay retirada ninguna camiseta del Ros Casares
- Porque la entidad es muy joven todavía. Y también porque, si repasamos, la estancia de las jugadoras no ha sido tan larga como para crear ese vínculo. Son diez años nada más y aún es pronto. Pero tal como se están desarrollando las cosas en los últimos años, puede que haya alguna dentro de un tiempo.
- ¿Por qué cuesta tanto ver a una canterana en el primer equipo
- Ese es uno de los pasos que estamos tratando de dar. Las necesitamos nosotros y cualquier otro club. La generación que hay ahora ya es la que ha crecido sabiendo que hay un equipo en la ciudad en el que pueden estar. Esta pretemporada, en la que teníamos tantas jugadoras todavía en Estados Unidos, incorporamos a alguna del filial y no lo hizo nada mal.
- Por cierto, ¿cómo la tratan las jugadoras, de "tu" o de "usted".
- De "tú" o de "presidente".
- La existencia del equipo depende de que a la empresa se le acabe la gasolina de la ilusión. ¿Cómo está ahora esa salud
- De verdad que, en este momento, no hay ningún motivo para preocuparse. Estaré aquí mientras tenga ilusión y eso lo tengo sin duda. Tenemos una perspectiva de futuro interesante con la llegada al nuevo pabellón de Nou Moles, tenemos una afición que nos viene a ver sin pagar, unas niñas que quieren ser jugadoras de baloncesto... hacemos un gran esfuerzo, pero cada día cuenta y vale la pena.