LEVANTE-EMV VALENCIA
El clásico entre el FC Barcelona y el Real Madrid no acabó tras el gol de Ibrahimovic. El presidente barcelonista, eufórico con el triunfo, celebró una gran juerga junto a algunos de sus hombres de confianza en una conocida discoteca barcelonesa. En la fiesta no faltó de nada: música, bailes, habanos y varias botellas de champán francés que acabaron empapando por completo al máximo dirigente azulgrana cuando la fiesta entró en su máximo apogeo.
Los hechos, revelados en exclusiva por el periódico La Gaceta, que acompañó la información con varias fotos que no dejan el más mínimo margen para la duda, tuvieron lugar en la madrugada del lunes, en la discoteca barcelonesa Luz de Gas, a donde llegó Laporta, acompañado por uno de sus más estrechos colaboradores, Xavier Sala i Martín. Así dio comienzo una noche de desfase total por parte del hombre que representa al club barcelonés, según podía verse en la edición de La Gaceta.
Las cosas comenzaron con Laporta y Sala calmados. El presidente barcelonista mantenía una charla con tres chicas, puro en ristre y tomando copas con aparente tranquilidad. La situación discurría por cauces normales, según narra el propio diario, hasta que empezó a ser más intensa. En ese momento Sala optó por quitarse de enmedio y, discretamente, quedarse en un rincón de la barra, alejado. Laporta, por el contrario, se dejó llevar.
El himno desata la apoteosis
La apoteosis explotó cuando la discoteca hizo pinchar, en honor de su célebre visitante, el himno oficial del Barça. En ese momento Laporta descorchó una botella de champán francés -G.H. Mumm, cuyo precio aproximado de cada botella estaría en torno a los 100 euros- y comenzó a regar a los presentes, como en las escenas en los podios de motociclismo y Fórmula 1. No contento con ello, él mismo se colocó debajo de la botella hasta quedar completamente empapado.
Pero ahí no acabó la parranda. Por si no fuera bastante, el espectáculo añadió un punto más al comenzar a sonar el tema "Viva la Vida", de Coldplay, -una de las canciones que habitualmente Guardiola hace escuchar a su plantilla para motivarla-. Laporta, en ese instante, entró prácticamente en trance. Daba la casualidad, además, de que al local había llegado la diseñadora y habitual en el colorín Vicky Martín Berrocal acompañada por unos amigos. Y todos juntos formaron una conga al son de la canción del grupo británico.