¿Qué siente cuando ya faltan pocos días para encerrarse en un cuadrilátero por primera vez?.
- Solamente pienso en noquear a mi adversario. Para eso subiré al ring. Llevo cuatro meses entrenando cinco horas al día y lo estoy haciendo junto a un campeón del mundo de la TWBA como es Emiliano Casal. Estoy aprendiendo cada día y eso me da confianza.
¿Podría explicar cómo se le ocurrió dar el salto al boxeo?. ¿Ya lo había hecho todo en las competiciones de fuerza?.
La verdad es que ya lo había conseguido todo en el mundo de las pesas y necesitaba nuevos retos. Y no hay duda: el boxeo es el deporte rey en cuanto a retos.
¿Que se siente cuando se recibe en la cara el primer bofetón?
Sobre todo, unas ganas enormes de devolverlo lo antes posible. Se siente rabia, dolor... pero no me importa. Sé a lo que me estoy arriesgando. Pero de la misma manera se a qué se arriesga quien se sube conmigo.
¿Qué le ha preocupado más durante toda esta preparación: saber conectar bien sus golpes o saber encajar los del contrario?.
Las dos cosas son complementarias. Es verdad que soy muy fuerte, pero me enfrento a gente que también tiene 100 kilos o más, por lo que debo ser astuto y evitar sus golpes. Y los que no, encajarlos lo mejor posible para poder conectar luego los míos.
En España tuvimos un campeón de Europa procedente de los concursos de fuerza. ¿Había oido hablar de Urtain?.
Por supuesto. Me encanta la pregunta, ya que antes de comenzar en este deporte fue y sigue siendo ejemplo a seguir. Un caso que te demuestra que todo es posible con dedicación y perseverancia.
¿De qué boxeador de sus características ha visto más combates?. ¿Valuev, Foreman...?.
Muchos de los dos. Foreman es un grande, grande; Valuev, un gigante en toda regla... me encantan.
Se supone que usted está acostumbrado a sufrir, ¿no?. Lo digo porque en las competiciones del Hombre Más Fuerte del Mundo no se les ve más que gritar, esforzarse...
Sufrir es el pan de cada día, pero en el boxeo hay más sufrimiento. Por eso me gusta. Sin dolor no hay gloria.
¿Es consciente de que su debut ha despertado mucho interés y que no puede fallar o decepcionar, que debe ganar y, además, hacerlo bien?.
Voy a ganar. No siento ninguna presión. Mi rival caerá noqueado en el primero asalto. ¿Por qué voy a sentir presión cuando sé que ganaré?. Si yo fuera mi oponente sí que sentiría miedo y presión.
¿Por...?
Porque le va a pasar un tren por encima. Un tren llamado Arild Haugen.
¿Cuantos kilos ha perdido para subir al ring?
Trece. Eso dice mucho de mi preparación. Mis entrenadores Emiliano Casal y Ulf Johansen no perdieron ojo durante estos meses. El mero hecho de entrenar tan fuerte me hizo perder peso y ganar velocidad.
A qué peso pesado le gustaría parecerse.
A Arild Haugen, el Hulk noruego.
Yo peso 78 kilos. ¿Qué podría hacer usted conmigo?
Podría sentarte en mi mano y levantarte hasta el techo. Hasta que tengas hambre y me pidas bajar