J. M. BORT VALENCIA
El Valencia ha puesto en manos de la empresa Richard Ellis la gestión de la venta de las parcelas de Mestalla, la tabla de salvación a la que se aferra para salvar su delicada situación económica. El club que preside Manuel Llorente y la prestigiosa consultora inmobiliaria, con representación en todo el mundo, llegaron a un acuerdo por el que ésta se queda con la exclusividad del solar hasta el 30 de junio de 2010, tal como avanzó La Taula Esportiva de Radio Nou. Richard Ellis se llevaría un uno por ciento de comisión en caso de cerrar el negocio, tal como quedó firmado en el contrato.
Richard Ellis tiene, por tanto, siete meses para "colocar" los 90.000 metros cuadrados edificables que intentaron vender sin éxito los anteriores presidente Juan Soler y Vicente Soriano. En la pastilla del suelo se incluye la parcela que compró Soler al Valencia, por la que aún debe 51,5 millones de euros. Con la reparcelación del suelo aún pendiente, el Valencia necesita recuperar el terreno que vendió a Urbanas Levante, la empresa de Soler que está a punto de entrar en concurso de acreedores, y que adelantó al Valencia 13,5 millones más unos pagarés de 26 millones que el club hizo efectivos. La sociedad de Mestalla ya le hizo una oferta al al ex presidente hace unos días, por la cual estaría dispuesta a devolverle el dinero a plazos, una posibilidad que Soler rechazó. El precio del solar de Mestalla en el mercado inmobiliaria, según las previsiones de Richard Ellis, está en torno a los 270 y los 300 millones de euros. La venta de los terrenos sobre los que se levanta el viejo Mestalla permitiría al Valencia saldar gran parte de su deuda y reiniciar las obras del nuevo estadio. El club negocia, por otra parte, con otras empresas para la explotación comercial del recinto de la Avenida de las Cortes para poder financiar su construcción.