ROBERTO MORALES MADRID /EFE
El Real Madrid remontó al Almería (4-2) en un partido convertido en una noria de sensaciones, en el que pasó de firmar sus mejores minutos de la temporada a ser víctima de sus malas segundas partes, rescatado en la recta final por un polémico penalti sobre Cristiano Ronaldo.
Junto a Leo Messi hay un futbo?lista que asombra al planeta futbolístico: Cristiano Ronaldo. Su éxito se lo ha ganado sobre el campo. Con actuaciones estelares, regates imposibles, goles de todos los colores. El Bernabéu vio hoy su cara más infantil. Invadido por la ansiedad de dos meses sin saborear el gol. Fue ese futbolista que no celebra un tanto porque antes falló un penalti, que se quita la camiseta al sentenciar el duelo a puerta vacía (primera amarilla) o se autoexpulsa en el último instante, agrediendo a un rival tras recibir una patada (segunda amarilla).
Cristiano enloqueció en un partido vibrante en el que el Real Madrid mostró sus dos caras ante un Almería ordenado, que se defendió a ultranza en gran parte del duelo y supo tener ante las cuerdas a su rival, con dos golpes letales.
Una vez habían hecho efectivo su dominio con el gol de Sergio Ramos, y cuando nadie lo esperaba se castigó la relajación blanca. En cuatro minutos, Soriano, sorprendiendo desde la segunda línea tras un pase de Crusat, y Uche, aprovechando un balón muerto dentro del área, incendiaron el partido con dos goles.
Sin embargo, un error en el despeje lo aprovechó Higuaín, siempre en el sitio adecuado para dejar uno de sus tantos salvadores, y la polémica llegó con el penalti que sirvió para dar de nuevo la vuelta al partido. Cristiano cayó ante Alves, que tocó balón antes. Falló la pena máxima, pero Benzema sacó oro del rechace. Con el Bernabéu en pleno éxtasis, Cristiano senten?ció y prosiguió una serie de ac?tos que debe corregir. Sufrió el Real Madrid para mantener el pleno de triunfos en el Bernabéu y mantener el pulso por la Liga con el Barcelona. Y lo hizo sin Raúl. El capitán, titularísimo para Pellegri?ni, no jugó un solo minuto y calentó muchos pensativo en la banda.