LEVANTE-EMV/EFE VALENCIA
El partido de anoche en San Mamés no sólo significó colocarse en tercera posición de la liga. También permitió al Valencia CF acabar con varias rachas negativas, relacionadas con el equipo del "Botxo". Así, el equipo llevaba tres derrotas consecutivas en la Catedral -no ganaba desde el 0-3 de la temporada 05-06-. Así mismo, para Unai Emery fue importante, ya que nunca había ganado en San Mamés, ni como técnico del Valencia ni del Almería.
El partido sirvió también para oxigenar una estadística bastante negativa: que el Valencia CF deje de recibir goles en el tramo final de los partidos, algo que le ha pasado repetidamente, tanto en la Liga como en Europa.
Lo que no cambia es la efectividad de David Villa, quien respondió con un gol al desafío presentado la noche anterior por Ibrahimovic. Ayer amaneció con los dos delanteros igualados a 10 goles, pero el asturiano volvió a cobrar ventaja. Precisamente, para enriquecer el debate de los delanteros, habida cuenta de la llegada de Chori Domínguez, ayer se encontró con el regalo de tener unos minutos. En cuatro partidos de liga sale a una media de 16 minutos.