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añana, a partir de las 11,30 horas, se jugará en Godelleta la final del Interpobles-Edicom entre los primeros equipos de El Manar Massalfassar y Benidorm. La final del Interpobles es una de esas citas entrañables en el calendario de las mejores competiciones del año. Nació a mediados de los ochenta para premiar a los clubes que alineaban a jugadores surgidos en sus canteras. Con los años ha ganado en prestigio y cualquier club que se precie, de los 230 que hay en tierras valencianas, sueña con alzar el trofeo que le cataloga como ejemplar. Ahí está Massalfassar, trayectoria insuperable, dominando buena parte de la historia del torneo.
Quizás por ello hay allí todo un complejo destinado a este deporte, de los mejores existentes en la geografía valenciana. Massalfassar volverá a protagonizar mañana la jornada final del torneo. Lo hará con un equipo compensado en juventud y veteranía, decidido y con templanza, acostumbrado a mil batallas y orgulloso de representar a un pueblo señero.
Benidorm es novedad en estas lides de las grandes citas de la "galotxa". Allí siempre hubo actividad, y club empeñado en trabajar la cantera. Mañana, tras años de indiferencia y de papeles secundarios protagonizarán una de las fiestas más esperadas. Ha sido posible por la conjunción de tres jovencísimos pelotaris que disfrutan de este deporte y que tienen calidad exquisita. Rodrigo acaparará muchas miradas.
Liderar una formación con 16 años, capaz de eliminar a Beniparrell le ha colocado en el centro de todas las atenciones. Tiene juego de peso, y carisma y alma de campeón. Tiene años por delante para perfeccionar y mejorar; para sufrir y comprender que llegar a las alturas es tarea de titanes, de extraordinaria paciencia y perseverancia. Rodrigo contará con una ayuda de nivel, poderosa: la potencia de pegada de Vicent y de Juan. Y la sabiduría del "feridor" Calvo, forjador de figuras. Esta tarde , la fiesta es con las finales de segunda y de tercera categorías.