LEVANTE-EMV VALENCIA
La Liga Europa le plantea al Valencia en esta semana su primera gran final, en el estadio Luigi Ferraris ante el Génova. El equipo de Unai Emery depende de sí mismo para pasar a dieciseisavos de final y le bastaría con sumar un punto para lograr el objetivo. Sin embargo, no se antoja un encuentro fácil. El Génova, que ya puso en aprietos al Valencia en Mestalla, basa su fortaleza en los partidos de casa, en los que cuenta con el apoyo de su hinchada una de las más entusiastas de toda la liga italiana. Si el Valencia cayera derrotado y el Lille, favorito ante el Slavia, ganara, se acabaría la aventura europea.
En la mayoría de las combinaciones posibles que pueden darse el Valencia sale favorecido. El club de Mestalla logrará la clasificación en ocho de las nueve posibilidades matemáticas que se conjugan en la última jornada de su grupo.
En la actualidad, el Valencia encabeza la clasificación del grupo con nueve puntos, mientras que el Lille y el Génova tienen siete y el Slavia de Praga ya está eliminado con tres puntos.
Por ello, si Génova y Lille ganan sus encuentros, se colocarán ambos con diez puntos y el Valencia, con los nueve que tiene en la actualidad, quedará eliminado.
En los ocho casos restantes el Valencia logrará la clasificación y en seis de ellos lo hará como primero de grupo, es decir, siempre que gane o empate.
La única posibilidad de que el equipo sea segundo de grupo pasa por perder en Génova y clasificarse porque el resultado del Lille le favorezca gracias a una derrota o un empate en casa del equipo francés en casa.
Por ello, el Valencia logrará su objetivo siempre y cuando no pierda, con independencia de lo que ocurra en el otro partido. Por tanto, necesita puntuar en un campo en el que el conjunto italiano ha ganado sus dos encuentros, por 2-0 ante el Slavia y por 3-2 contra el Lille.
Además, el Valencia no puede confiar exclusivamente en que le ayude el Slavia en Lille a pesar de que el equipo checo, ya eliminado, le ha creado más problemas en su doble confrontación que el francés. Prueba de ello es que el Valencia no fue capaz de ganar al Slavia, pero sí que lo hizo con el Lille. Por contra, el partido disputado entre ambos equipos en tierras checas dice que el Lille es un rival mucho más potente, ya que en aquel encuentro se impuso por un contundente 1-5 a pesar de que los checos marcaron primero.