A. B. /EFE VALENCIA
Falta poco más de un mes para que arranque la Copa del América y el engranaje empieza a engrasarse. Sólo empieza. Sin los grandes protagonistas en la dársena, son las instituciones quienes deben ponerse el mono de faena para acondicionar las infraestructuras y dejarlas listas para que Alinghi y Oracle puedan navegar en "la mejor Copa del América de la historia". Al menos, en eso sí, coincidieron ayer los representantes del Gobierno, Generalitat y Ayuntamiento. El Consorcio celebró su primera reunión tras la designación oficial de Valencia como sede y en la misma se propuso aplazar el inicio de la competición al viernes 12 de febrero para hacer coincidir la regata con el fin de semana y así promover la asistencia de pública. Otra de las propuestas que quedó "prácticamente consensuada" fue ampliar de tres a siete las regatas.
El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, expresó su "inmensa alegría" por la disputa de la regata y recordó que Valencia ya realizó un gran esfuerzo en la anterior. "Nos preparamos muy bien para la anterior y ahora estamos dispuestos a participar en una nueva gran fiesta de la vela", dijo. "Igual que la alcaldesa, yo también confío en que el maridaje entre la Copa y la ciudad sea eterno", añadió, mientras que la alcaldesa Rita Barberá, explicó que espera que Valencia sea la capital mundial de la vela. "El objetivo es hacer la mejor Copa de la historia e intentar dar plenitud de vida a la dársena" afirmó Barberá. El subdelegado del Gobierno, Luis Felipe Martínez, , explicó que la competición cuenta con el apoyo del Gobierno.
Tom Ehmann, de BMW Oracle, agradeció el entusiasmo de Valencia y Paco Latorre de Alinghi, deseó el buen desarrollo de la Copa. "Va a ser fascinante porque estarán presentes dos barcos nunca vistos y la competición será fantástica".