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a Alcaldesa de Valencia, Rita Barbera, ha llamado "mamarrachos" a quienes criticaron su famoso paseo y el del PresidenteCamps, en Ferrari, por el circuito de Cheste. Se lo ha guardado casi un mes, pero al final ha demostrado su enfado. Parece que aquellas críticas le molestaron mucho. Lo ha polarizado en "los representantes de la izquierda en la Comunidad y en la ciudad de Valencia" y censuró que acudieran a la crítica fácil y consideraran aquel paseo una "mamarrachada", devolviéndoles el epíteto. Pero se olvida de que no sólo la criticaron esos que ella llama "de la izquierda", sino bastante más gente. Aquella foto salió en toda España y la publicaron la mayoría de los periódicos, de derechas o de izquierda, algunos en primera página. Por ejemplo El Mundo, que titulaba la noticia con un significativo "Camps cambia la convención del PP por Ferrari". Algo parecido hicieron La Razón y ABC, que constan como medios más cercanos al PP. En realidad, los más críticos fueron políticos de su propio partido, a quienes sentó muy mal que la portada de muchos medios de comunicación aquel lunes fuera el "paseíllo", en lugar de las propuestas de Rajoy en su convención de Barcelona. La foto de su líder quedó difuminada por la del Ferrari. No lo han dicho en voz alta, pero si entre bastidores y ella lo sabe, de ahí, su gran enfado. Es más, hasta el propio Rajoy tuvo que salir a justificarlo. El problema, como en otras ocasiones, es la confusión. No creo que nadie critique que nuestras autoridades intenten traer a Valencia eventos. En este caso, lo que se criticaba era la inoportunidad de esa especie de vuelta de honor y no que negociaran con Luca di Montezemolo la celebración de un evento. No confundamos.
Luego está el análisis, porque muchas veces nos venden como grandes eventos cualquier cosa. Por ejemplo: hace poco Rita Barbera lanzó a los cuatro vientos la celebración del Mundial de Atletismo de veteranos. Eso no es ningún gran evento. Si lo fuera no se celebraría en la pista del Río. Es una buena competición, que cuenta con buena participación y muchos acompañantes que llenaran la ciudad. Muchos de ellos, además, tienen un buen nivel económico y a lo mejor, incluso, deja casi tantos beneficios como el Mundial grande. Pero de ahí a compararlo con un gran evento, existe un buen trecho. Dice la Alcaldesa que ella ofrece la mayor atención y cuidado a los que invierten aquí. Pero ni Ecclestone ni Bertarelli con su Alinghi y su largo conflicto con el Oracle, han invertido un euro en Valencia. Los que hemos invertido somos nosotros. ¿O es que son ellos los que hicieron el nuevo puerto y el circuito?. Otra cosa es que su celebración pueda ser rentable promocionalmente. Pero ¿a qué precio? De los costes no hablan nunca, de las obligaciones en los contratos, nada se sabe. Es la ecuación costes/beneficios la que finalmente nos dirá si es verdad que hay una repercusión económica positiva o no la hay.
La presentación de los coches de Fórmula 1 no me parece mala idea desde el punto de vista de la imagen, pero a) ¿cuánto cuesta? y b) ¿cuántos teleespectadores verán esa presentación. Me temo que no muchos. No es un gran evento, a las escuderías no les va a costar nada y, muy probablemente a nosotros sí, porque la decisión final es probable que sea de Ecclestone y habrá que pagar "impuesto revolucionario". Gratis hoy no dan nada. Por cierto, ¿a Ecclestone le pagan puntualmente, o lo hacen igual que a los abogados de oficio, a las universidades o a los proveedores?.