V. CHILET
El Valencia se quedó a medias en Riazor. Timorato y aletargado en la primera parte, algo más decidido en la segunda, y sin puntería en ambas, el conjunto de Unai Emery perdió la ocasión de alcanzar la tercera plaza. Enfrente tuvo a un Deportivo que espesó las ideas blanquinegras con un férreo repliegue en defensa y a la contra contó con las ocasiones más claras, que fueron muy pocas. El insípido punto —el primer empate del Valencia a domicilio en toda la temporada, en la que había ganado seis de siete partidos— permite, por lo menos, mantener a raya al Deportivo en la lucha por la cuarta plaza. Sin ser excusa para su limitada ambición, el Valencia notó los rigores físicos de la batalla de Génova.
Como dos veteranos púgiles que se conocen y se temen, el Valencia y el Deportivo se pasaron buena parte de la primera mitad estudiándose, amagando unos golpes que no llegaban ante las precauciones de las dos defensas. Especialmente las de la zaga gallega. Lotina, perro viejo, tomaría nota de la sangría de puntos que el Valencia provoca como visitante y le invitó, sin disimulo, a sentirse local. Es decir, a asumir todas las incomodidades que deben asumir los anfitriones: tener un rival que te cierra todos los espacios, entregarle la pelota pero sin regalarle un mísero palmo de césped para pensar.
El Valencia triangulaba con paciencia, o más bien parsimonia, y sólo acertaba a merodear las inmediaciones del área grande. Caía Villa a banda, Joaquín y Mata se intercambiaban los extremos para ver si a pierna cambiada se arrastraba alguna marca y se abría alguna grieta, pero nada. Los blanquinegros tuvieron que recurrir al disparo a media distancia y sólo Villa, al filo del descanso, conectó un disparo con cierto peligro. El Valencia no inquietaba, y tal vez haya que preguntarse si la posición de Banega en la mediapunta es la más idónea. El centrocampista argentino siempre regala destellos técnicos interesantes, pero frena en exceso las jugadas de ataque —por la costumbre de los mediocentros de pisar la pelota y otear el horizonte— y aparte no dispara con frecuencia. No aporta, en definitiva, la rapidez mental en los últimos treinta metros de Silva, un jugador sin réplica. La sensación de lentitud ya se acrecentaba varios metros atrás, en la dirección de juego de Baraja, a quien la edad y el poco ritmo de minutos de este curso menguan su inmenso talento.
La amenaza más palpable era deportivista. Como sucedió la pasada semana en Mestalla ante el Madrid, dónde Van der Vaart sí concretaba a oxigenar todo el juego a espaldas de los mediocentros. Con el Valencia posicionado territorialmente más avanzado, Valerón repartió contras en dirección hacia las bandas, donde Manuel Pablo combinó con Guardado haciendo pasar un mal trago a Bruno, o lanzando balones largos a la carrera de Adrián, que mareó a un Alexis que reclamaba fueras de juego.
Susto y reacción
El arreón deportivista en el final de la primera parte descompuso al Valencia. La llegada del tiempo de descanso fue la mejor noticia, sobre todo después de que Valerón estrellase un cabezazo en el larguero.
El Valencia, tras la reanudación, se decidió a dar más intensidad al partido y velocidad a la pelota. Se taponaron, por otro lado, las posibles fugas que propiciaran contras. Emery, algo lento a la hora de realizar cambios ante el Real Madrid, retocó el equipo de manera oportuna. Entró Jordi Alba, que contribuyó con frescura y descaro, por Baraja. Banega retrasó su posición al lado de Albelda, donde es más aprovechable, y Mata se colocó de segundo delantero junto a Villa.
El Valencia ensanchó el campo, peloteó al primer toque. Se abría un nuevo partido, Valerón se quedó sin gasolina, pero seguía faltando remate. Villa tuvo que ofrecerse desde fuera del área para buscar remates lejanos. El Dépor, no tan enérgico, quiso acercarse con acciones a balón parado y Riazor entró en el partido reclamando un posible penalti de Dealbert. No hubo gol y el empate, que siempre es insatisfactorio, acabó siendo un mal menor ya que protege la cuarta plaza y sigue dejando al Deportivo a dos puntos.