AMPARO BARBETA VALENCIA
Los prolegómenos serán cortos y la competición intensa. La Copa del América está a la vuelta de la esquina y aún queda mucho trabajo por hacer. Prácticamente todo. Los multicascos ya viajan rumbo a Valencia donde llegarán la primera semana de enero y aún no saben ni dónde podrán amarrar. Los barcos son tan gigantescos que necesitan mucho espacio para poder maniobrar, de ahí que se tenga que inutilizar parte de la dársena para facilitar sus movimientos. Y el problema para BMW-Oracle aún es mayor.
El trimarán estadounidense es tan grande como dos pistas de baloncesto unidas, y su vela rígida, tiene una altura de 62 metros, lo que equivale al Miguelete. Como es obvio, por tratarse de un paño rígido, no se puede arriar y se debe plegar de forma trasversal al casco; de ahí, que el sindicato de Larry Ellison haya solicitado al Consorcio utilizar el espacio que comprende desde la base del China Team al New Zealand -incluye las bases del Mascalzone italiano, Desafío español, Germany, Areva francés y Victory sueco - para dar cabida a su vela, que es tan grande como el ala de un avión Airbus 380 y tiene un ancho de dieciséis metros. Dicen -el sindicato da el silencio por respuesta- que el diseño y construcción del trimarán se eleva a los 70 millones. Y es que, sólo el mástil está valorado en siete millones.
Un impacto de 2.035 euros
La Copa del América tendrá en Valencia un impacto de 2.035 millones, según un informe de Allianz. Cantidad que difiere y mucho, de lo que hubiera ingresado Ras al Jaima si, como pretendía Alinghi, la competición se hubiera disputado en los Emiratos, ya que un estudio de SportBusiness valoraba el impacto en unos 10.000 millones de euros.
El rechazo del Tribunal de Nueva York a disputar la centenaria regata en el golfo pérsico ha perjudicado sobre todo a Alinghi, quién había escogido el lugar y había establecido allí desde agosto su cuartel general. El equipo suizo, vencedor de la 32 Copa del América, había construido su catamarán para rentabilizar al máximo las características del campo de regatas y probado varias configuraciones que se ajustaban a las condiciones meteorológicas y marítimas de Ras al Jaima, incluyendo un mástil móvil equivalente a un edificio de 17 plantas. Ahora, todo queda en saco roto. Alinghi y Oracle, los protagonistas de la 33ª Copa del América, están obligados a reajustar sus multicascos para adaptarlos al viento, ola y comportamiento de la Malva-rosa. En febrero se evidenciará quién es el mejor. Quién es el campeón.