EUROPA PRESS ZURICH/BARCELONA
El delantero del FC Barcelona Lionel Messi conquistó ayer su primer FIFA World Player, trofeo individual que votaron los capitanes y entrenadores de las distintas selecciones nacionales y que el argentino conquistó por delante de los otros finalistas, Cristiano Ronaldo, Xavi, Iniesta y Kaká. Este galardón individual se une al Balón de Oro y a los seis títulos con su club que cierran un año mágico para Messi. Tras ser segundo en 2007 y 2008, el argentino sucede en el palmarés a Cristiano Ronaldo y se convierte en el primer argentino y séptimo azulgrana que gana el trofeo.
Perfil de don Leo
Los inicios del astro argentino no fueron nada sencillos, pues un problema hormonal afectó a su crecimiento y a punto estuvo de truncar su ahora brillante carrera futbolística. Fue el FC Barcelona quien vio en él un gran futuro y apostó por aquel "loco bajito", "La Pulga", como le puso su primer entrenador en el Potrero. Sin embargo, el tratamiento recibido anuló el problema de aquel niño que no se arrugaba ante chicos mayores y que, con la formación en La Masia del club blaugrana, primero, y la experiencia adquirida en todas las categorías del club hasta debutar con el primer equipo, después, han hecho de Messi un jugador "de oro".
Aúna velocidad, desequilibrio y gol, sus características más fuertes y que en muchas ocasiones pone en juego a la vez para conseguir goles estratosféricos, como el conseguido ante el Getafe, en Copa del Rey, en el que emuló a su ídolo Diego Armando Maradona y su gol ante Inglaterra. Su rapidez y fortaleza, pese a los 169 centímetros de estatura, hace que sea muy complicado derribarle una vez inicia la carrera.
Sin duda, el hecho de coincidir con grandes futbolistas en el Barcelona, como Xavi o Iniesta, ha contribuido a que con el tiempo se haya convertido también en un buen asistente, siendo más completo como jugador. Ya sea en la banda o en la punta del ataque, es un problema constante para las defensas rivales por su movilidad y agilidad con o sin balón. La temporada 2005-06 fue la de su explosión como jugador del primer equipo, después de un gran debut en el trofeo Joan Gamper contra la Juventus. De ahí sólo ha ido a más. Tras ganarlo todo a nivel individual y de clubes, la única espina que todavía sigue clavada en la piel de Messi es la selección argentina, ya que en su país habitualmente le acusan de no alcanzar con la albiceleste el excelente rendimiento que muestra con el Barcelona. El Mundial de Sudáfrica se presenta como la gran oportunidad de convencer a sus compatriotas, los únicos que todavía desconfían de su extraordinaria calidad.