ÁLEX SERRANO VALENCIA
Ahora sí que sí. Tras la decepción que supuso que Michael Schumacher no corriera finalmente en el GP de Europa en Valencia el pasado mes de agosto, el "Kaiser" volverá la temporada siguiente a los circuito de la mano de Mercedes-GrandPrix. Y vuelve para ser de nuevo campeón del mundo. La entrada del heptacampeón en la parrilla de 2010 suma atractivo a un campeonato de Fórmula 1 que verá a Alonso en su sueño rojo, Ferrari, y al tándem anglosajón, Hamilton y Button, en McLaren.
El futuro de Schumacher en las pistas cuatro años más tarde de que las abandonara en la cúspide de su carrera es por ahora un enigma. Aunque por ahora es el último, no es el primer deportista al que le pica el gusanillo de la competición y vuelve a las pistas años después de su retirada.
Y normalmente son los más grandes. Sonado es el caso de Michael Jordan. El mejor jugador de la historia del baloncesto decidió en 1993 no volver a jugar en el Chicago Stadium de los Bulls de la capital de Illinois porque no disfrutaba tanto como antes. Comenzó entonces un desigual periplo por el béisbol en honor a una promesa que hizo a su padre. Pero "Air" Jordan estaba hecho para las canchas de baloncesto, los anillos de campeón y lso vuelos imposibles, y volvió a su 23 y a sus Bulls dos años más tarde. El resultado, tres nuevos anillos de campeón y la que posiblemente sea la mejor canasta de la historia en el último partido de la final ante Utah. Se retiró de nuevo y volvió a jugar con los Washington Wizards tras el 11-S, pero ya no era el jugador que maravilló al mundo en los años noventa.
El boxeador George Foreman también volvió para triunfar. Tras la derrota en Puerto Rico ante Jimmy Young, el texano decidió retirarse. Era 1978. Diez años más tarde, anunció su regreso a los cuadriláteros con treinta y ocho años. Pero "Big George" no defraudó y se proclamó de nuevo campeón de los pesos pesados siete años más tarde, con cuarenta y cinco, lo que estableció un nuevo récord de longevidad.
Pero no todos fueron jordans o foremans. Sin ir más lejos, el mismo Lance Armstrong, que hizo historia en el ciclismo al conseguir siete Tours, empañó su trayectoria al volver el año pasado a la ronda gala, donde no pudo superar a un pletórico Alberto Contador y se tuvo que contentar con mirarlo desde el cajón más bajo del podio de los Campos Elíseos. Maradona tampoco triunfó tras la sanción de Estados Unidos'94. Otros fracasos sonados fueron los de Mike Spitz o Bjon Borg. El nadador volvió a las piscinas en los Juegos Olímpicos de Barcelona'92 pero no pasó de la clasificación, y el tenista sueco perdió todos los partidos que jugó tras empuñar de nuevo una raqueta con treinta y tres años.
Ahora es el turno de Schumacher. Sólo el tiempo dirá si el "Káiser" será un Jordan o un Armstrong, pero lo que está claro es que la reedición del duelo Schumacher-Alonso añade atractivo al mundial.