J. M. BORT VALENCIA
El Sindicato de Accionistas de Minoritarios (SAM) del Levante UD le pidió a José Luis López que mañana se presente candidato a la presidencia del club. No lo hará, pero utilizará su voto como patrono para que la formación del nuevo consejo de administración refleje la realidad social levantinista. Para ello, pedirá que los patronos no vinculados al club (los que representan a distintas entidades públicas) no puedan votar. En su deseo por formar un gobierno de consenso, reclamará también que la presidencia sea un cargo simbólico, no remunerado, mientras que el consejero delegado asuma, a cambio de un sueldo —función que ha desempeñado hasta ahora Quico Catalán como director general— el poder ejecutivo.
¿Cómo ve José Luis López la actual situación del Levante UD?
En el aspecto económico, la situación del club es una auténtica ruina. Con 90 millones de deuda y una masa social de 5.000 abonados va a ser muy difícil salir de esa situación. Una situación que puede llevar a la desaparición del club. La gestión de los anteriores responsables de la sociedad ha sido catastrófica. Como muestra, le daré dos ejemplos recientes: en la temporada 2006-07 se contabilizaron como ingresos 27 millones de euros por la presunta venta de unos derechos urbanísticos que no eran reales. Y en la temporada 2007-08, los administradores concursales han encontrado facturas de gastos que se olvidaron los anteriores gestores de incluir en los resultados por un valor de 7,3 millones de euros.
¿La Fundación es un remedio de urgencia o es una solución para el futuro del club?
Su creación es positiva, sin duda. Pero no nos engañemos, no es la panacea para resolver, por si sola, los dos principales problemas de la sociedad: el déficit y la exigua masa social.
¿Como se perfila la constitución del consejo? ¿Va a haber consenso?
Malo sería para el Levante UD que no se pudiera nombrar mañana. Debe ser lo suficientemente amplio para abordar los numerosos problemas de la sociedad y los nombres que salgan han de ser personas de reconocido levantinismo. A la hora de discutir la confección de esta lista tan importante para el futuro del club sería conveniente que se dilucidase, por consenso, entre los miembros de la Fundación que son levantinistas y conocen la realidad del club.
¿Cree que deben votar los patronos que no están vinculados al Levante UD?
Creo que los patronos que representan a las entidades públicas deberían abstenerse de cualquier votación o valoración para formar la lista. No sería ético.
Desde el SAM se postula la presencia de un presidente representativo y que Quico Catalán adquiera el poder ejecutivo.
Sería conveniente que existiera un presidente representativo, sin remunerar, y un consejero delegado remunerado con carácter ejecutivo. Este último sería el que tendría todo el poder de decisión y llevaría el club en el día a día. La junta directiva de la Delegación de Peñas, el Sindicato de Accionistas Minoritarios (SAM) y la Asociación de Jugadores Veteranos están de acuerdo con esta división de poderes.
¿Piensa presentarse mañana a cualquiera de estos dos cargos?
Rotundamente, no. En su día ya tuve el honor de ser presidente. Hay que dejar paso a savia nueva que trabaje con ilusión para evitar la desaparición del club. Además, soy el presidente de la Confederación Internacional de Pelota que agrupa a 18 países de Europa y Latinoamérica y soy el máximo responsable de la organización del Campeonato de Europa que se celebrará en Valencia en septiembre de 2010 y el Mundial de Holanda en 2011, año en el que termina mi mandato. No puedo asumir el cargo, porque para ello hay que hacerlo con plena dedicación. Sin embargo, si en la reunión del lunes sale un consejo de consenso colaboraría con una parcela de trabajo que pudiera abarcar y desarrollar.