LEVANTE-EMV VALENCIA
El Valencia y la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por las constructoras Bertolín y Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) alcanzaron ayer un acuerdo acerca de la forma de pago de la deuda pendiente de las obras del nuevo estadio. El pacto, según el Valencia, se ha consensuado sobre la base de unas "nuevas relaciones contractuales entre las partes" y permitirá una vez que se consiga "la financiación necesaria", el reinicio de la primera fase de la construcción, que consistirá, "básicamente, en la realización de obras hasta culminar la cota cero (nivel de calle) y obras interiores de menor magnitud".
En un comunicado oficial, el VCF destacó la importancia del acuerdo. La intención del club es que, una vez reiniciadas las obras, éstas no se detengan hasta que el primer equipo pueda competir ya en el nuevo estadio.
Tras múltiples reuniones a lo largo de las últimas semanas, el acuerdo se firmó ayer en un encuentro entre el presidente Manuel Llorente y el vicepresidente, Javier Gómez, con los representantes de la UTE Teodoro Velázquez (FCC) y Ricardo Bono (Bertolín), en el que se modificaron los términos del contrato hasta ahora en vigor para cuando se reinicien las obras, "una vez que se consigan las autorizaciones administrativas pertinentes". La fecha de reanudación resulta complicada de fijar y, mucho más, la de finalización de las obras, aunque el club tiene la intención de que una vez reiniciadas, éstas no se detengan hasta que el primer equipo pueda competir ya en el nuevo estadio. El Valencia mostró su agradecimiento a FCC y Bertolín por la colaboración ofrecida al club en el acuerdo alcanzado, "clave para la viabilidad del proyecto del nuevo estadio de todos los valencianistas".