J. M. BORT VALENCIA
El accionista del Valencia Jesús Barrachina no perdona. El nombre de Dalport SA, la empresa uruguaya que anunció el pasado verano la compra del club por medio de Vicente Soriano, sigue revoloteando como una mosca sobre su cabeza. Tal es el daño que le produjo la falsa venta de sus acciones a Vicente Silla, el hombre que intentó aglutinar el resto de títulos que le faltaban a Soriano para facilitar la venta del Valencia a la sociedad uruguaya, que ha decidido continuar adelante con su denuncia ante el ex consejero. "El asunto está en los juzgados y allí ha de resolverse", asegura el empresario valenciano, quien no ha mostrado interés, en todo este tiempo, en arreglar el problema sin la intermediación de abogados.
Mientras, Vicente Silla recuerda al grupo de ex directivos con los que negoció la compra de sus títulos como "unos caballeros", excepto a Barrachina. Se refiere a Arturo Tuzón, Carlo Cicchella, José Peris Frígola y Vicente Cuquerella, los hombres que le "cedieron" más de 8.000 acciones mediante un acuerdo verbal, sin papeles de por medio, y a quienes les devolvió los títulos tras fracasar la "operación Dalport". Aquello dejó los títulos en el aire por un tiempo y provocó un nuevo problema legal entre Juan Soler y Vicente Soriano que sigue sin resolverse.
Silla había conseguido reunir entonces un 5 por ciento de las acciones del Valencia, de las que 256 provenían de Jesús Barrachina. Una vez conocido el fracaso de la compra por parte de la sociedad de Vicente Bravo, todos aceptaron la devolución de las acciones, excepto el empresario, que reclamó a Silla los cerca de 180.000 euros en los que se acordó la venta de sus bonos. En octubre pasado, todos los ex directivos recuperaron sus títulos, después de que el abogado de Silla tuviera que mediar en el libro de registros del Valencia, mientras Barrachina se negó a aceptarlos. Sólo quería el dinero. El ex consejero se mostró entonces muy molesto con Silla "po haber prostituido" sus acciones y le denunció por impago.
Desde entonces, Silla y Barrachina no han vuelto a reunirse en ningún momento y no se saludan en las pocas veces en las que han coincidido, la última en el palco VIP de Mestalla el pasado sábado. Silla está molesto por dónde ha llevado Barrachina el tema, y este último no perdona la implicación del ex consejero en la trama de Dalport, "el timo del Narazeno", asegura.