Más falló Villa que Moyá (y nadie se queja)

J. V. Aleixandre

 01:04  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

Bien podría parafrasear Unai Emery a Felipe II y afirmar que no envió a sus jugadores a Brujas para luchar contra los elementos (menudo elemento el árbitro Chapron; vaya pajarito). Pero, a las desventuras incontrolables del equipo, se unió, otra vez, la mala cabeza del propio Valencia, que no fue capaz de marcarle un gol a un rival muy limitado de recursos técnicos y con una pinta muy inferior. No es admisible el conformismo y la relajación que se adueñó de algunos jugadores tras su exuberante arreón inicial. «Esto está chupado», debieron pensar. Y no fue así. La inesperada dureza del Brujas fue consentida por un colegiado complaciente —si al Madrid le perpetran un arbitraje como el de este francés, a estas horas estaríamos ya soportando una campaña de orquestación sobre el «platinato» de la UEFA contra Florentino, víctima de un contubernio judeo masónico —. Pero no recurramos a justificaciones demagógicas. Fue la mansedumbre del Valencia en el área rival, la que empantanó el partido y obligó a los valencianistas a remar contra corriente; y no les alcanzó para llegar a la orilla. Habrá que esperar a la segunda manga, en la que los belgas deben caer eliminados porque, aún jugando a su máximo nivel, son inferiores.
Sin embargo, los focos mediáticos del postpartido no constatan esa obviedad, sino que se han centrado en el portero Miguel Ángel Moyá, convertido en paradigma de las desgracias que se cebaron en su equipo. Su clamoroso error en el gol le convierten en presa fácil para cierta crítica que convierte al meta mallorquín en víctima colateral de sus intereses espúreos. Es cierto que Moyá no está teniendo suerte y sale a fallo por partido. Pero independientemente de que fuera Emery quien insistiera en su fichaje, en contra de la opinión de Fernando Gómez que prefería seguir con Renan Brito, esa no es la cuestión principal, aunque algunos pretendan centrar en ella el debate. El dilema, si lo hay, consiste en determinar si Moyá es o no un buen portero. Su trayectoria mallorquina indica que sí lo es, y buen prueba de sus cualidades es que, en los últimos veranos, fue uno de los fichajes mas codiciados en su puesto. Su juventud, además, le perfila como el guardameta del futuro para el Valencia, a no ser que, víctima de una absurda psicosis, entre en la espiral negativa y acabe autofagocitándose. Quienes quieran contribuir a esa dinámica, sólo tienen que seguir dándole vueltas al asunto y «donar-li color al drap». Seguid por ahí, muchachos; vuestro benefactor confidente y proveedor de informaciones, quedará como dios, pero el equipo de vuestros amores, saldrá perjudicado.
El jueves, en el estadio Jan Breydel, Moyá no falló más veces de lo que lo hicieron sus compañeros de delantera ante el gol. Un par de aciertos en el remate de Villa, Mata o Joaquín, o un poco más de cabeza fría en Silva, habrían maquillado la cantada de Moyá, que ahora estaría en un segundo plano. Pero, dado el resultado, el portero ha pasado a convertirse en un villano mientras a otros se les dispensa bula.

Reaparición del maestro Baraja. Afortunadamente, en medio de tanta fatalidad, surgió un rayo de esperanza: la reaparición de Rubén Baraja que volvió a empuñar la batuta y demostró que está para algo más que calentar banquillo. Su tiempo, si Emery no se empecina, todavía no ha acabado. Tampoco parece que haya terminado el de Nicola Zigic, cuya incomparecencia cuando el Valencia buscaba el gol, no acaba de entenderse. Unai sabrá....

¿Hay alguien ahí?. Ni se inmutó. Cambiado de la banda derecha a la izquierda tras la alevosa lesión a Mathieu, el portugués Miguel Brito se marcó un partidazo por ese costado que, teóricamente, no es el suyo. De continuar, así por ese lado no hay problema. Las soluciones, en todo caso, habrá que buscarlas para el lado derecho. En caso de emergencia, ¿se podría echar mano de Paterna?¿Hay alguien ahí, o aquello es un lujo improductivo?

De excursión. Dada la delicada situación financiera del club, y para evitar maledicencias, no estaría de mas que Manuel Llorente aclarara a los socios si los viajes de los directivos a Bélgica, con el presidente de la Fundación a la cabeza —últimamente, Társilo Piles está muy excursionista— corren por cuenta de su sus bolsillos, o es el club quien paga esos lujos innecesarios. Quedamos a la espera.

COMPARTIR
 

carrusel de fútbol

la liga española
Valencia CF
Sitúate en el mapa mundial de valencianistas
JUEGA AL CHEXPERTO
Brujas-Valencia
» Valora a los jugadores
  » Reglas » Palmarés
  » Calendario
 
blog de fichajes
Fichajes
  CONÓZCANOS:  Contacte |  Atención al lector (edición impresa) |  CONÓZCANOS |  LOCALIZACIÓN |  CLUB DIARIO LEVANTE |  POLITICA MEDIOAMBIENTAL     PUBLICIDAD:  TARIFAS  
Levante-emv.com y Levante-EMV son un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de Levante-emv.com. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad