|
|
|
HEMEROTECA » |
ÁLEX SERRANO
Tenía prisa ayer el Power Electronics por solventar el partido ante el Unics Kazan. Ante su afición, en su casa, los de Neven Spahija sabían que tenía un nuevo examen que aprobar, el más exigente, el que definiría el futuro del equipo en Europa. La Eurocup no es una competición baladí, ni este año ni otros, pero viendo cómo está la ACB, los partidos entre semana se convierten en la manera más rápida de llegar a la Euroliga, el objetivo a medio plazo, y de sumar un título más a las vitrinas valencianas. Todo eso lo sabía el Power, que se esforzó por dejar claro al Unics que lo de Hapoel del mes pasado, ese triunfo inesperado en una Fonteta hasta el momento —y posteriormente— inexpugnable, había sido un error que no se iba a repetir de nuevo.
La receta, la de siempre, la que ha hecho grande a una plantilla que comenzaba la temporada con la disminución de presupuesto y, por tanto, de objetivos: un ataque desenfrenado, casi de patio de colegio, con transiciones rápidas, tiros imposibles y cierto toque festero que hacen las delicias de La Fonteta, y una defensa concentrada y aguerrida, de las de cuchillo entre los dientes y cara de perro. No se da ningún balón por perdido, ninguna posición es lo suficientemente incómoda para los lanzadores contrarios, ningún rebote se defiende a medio gas. Al fin y al cabo, cuando a un equipo le falta un punto de calidad, subsana esa carencia con un punto más de esfuerzo. Y el Power se sabe esa lección, el «abc» del baloncesto —y de cualquier otro deporte—, y lo lleva a la práctica cada minuto del partido.
Pero ayer el conjunto valenciano volvió a adolecer de esa cierta relajación tras el descanso que permite que el equipo contrario albergue esperanzas de remontada. Únicamente a base de los triples de Kelati y De Colo, y del trabajo bajo aros de Perovic y Nielsen, se consiguió alejar de nuevo al Unics y recordarles que estaban jugando en La Fonteta, el pabellón que se ha convertido en santuario del Power Electronics. Y además, los de Spahija comenzaron a pasárselo bien. El 67-55, la vuelta de la ventaja de doce puntos, llegó con una jugada de NBA. Un enchufadísimo Nando de Colo enfiló el aro ruso pero antes de buscar los dos puntos decidió sacarse una asistencia de la chistera y el balón llegó a un Lishchuk que machacó sin piedad. Luego, un par de triples de esos imposibles mataron las esperanzas del Unics, que se vio 18 tantos por debajo al comienzo del último cuarto.
Pero pese a todo, el conjunto ruso no se dio por vencido. En los diez minutos que quedaban, espoleados por la certeza de que se quedaban fuera de una competición que había confiado ganar, el Unics Kazan atacó el aro valenciano. Cierto bajón físico —el tan cacareado bajón físico— del Power permitió a los rusos acercarse en el marcador. Eso, unido a algunas decisiones arbitrales, metió el miedo en el cuerpo a la afición valenciana. Sin embargo, el nunca bien ponderado trabajo en la pintura de Matt Nielsen y en el rebote de Kosta Perovic mantuvo la distancia. Ahora espera en cuartos de final el Aris de Salónica, un complicado equipo griego que pondrá las cosas muy difíciles sobre todo en su pabellón, donde el Power tiene otra de las grandes pruebas del año.
|
|
FÚTBOL FRANCIA París, 30 may (EFE).- El técnico italiano Caludio Ranieri dirigirá al Mónaco la...
El Real Madrid ha iniciado contactos con los representantes del marfileño Didier Drogba, de 34...
El Valencia anunció hoy oficialmente la contratación del jugador mexicano Andrés Guardado, que...
El Levante se ha hecho popular esta temporada, además de por su espectacular e histórico...
El veterano centrocampista inglés Paul Scholes, de 37 años, firmó hoy su renovación por una...
El internacional turco Hamit Altintop, que militó esta temporada en el Real Madrid, ha confirmado...
La actualidad de Moto GP, Moto 2 y Moto 3. Todo sobre el Mundial de Motociclismo.
Toda la información sobre el estado de la nieve, las estaciones de esquí, snowboard, esquí alpino, viajes de esquí.
|
|
||||||||