JOSÉ MIGUEL SARRIÓ ONTINYENT
Ontinyent (La Vall d'Albaida). 38.000 habitantes. 4.000 parados. Cuando la crisis azota de manera más directa a uno de los municipios más industrializados de la Comunitat Valenciana, el fútbol vuelve a convertirse en la válvula de escape buscada por todos para no caer en un estado de depresión continuado. El Ontinyent CF se ha clasificado para disputar las eliminatorias de ascenso a Segunda División A. Un hito de un club modesto, que resalta más si cabe por el clima que rodea actualmente a la ciudad. Nada que ver con la exitosa década de los sesenta. La industria tiraba del carro y un grupo de empresarios llevaron a la entidad a la categoría de plata en dos ocasiones. Hasta cinco temporadas estuvo el Ontinyent en el segundo escalón del fútbol español. Han pasado 42 años desde la última promoción de ascenso a Segunda. Muchos años y muchos cambios.
La mejor etapa en decenios
El fútbol ya no es el pasatiempo principal para una gran mayoría. Tampoco la economía ontinyentina atraviesa por su mejor momento. En estas circunstancias, se entendería que el equipo representativo fuera uno más de tercera, pero la grandeza del deporte no entiende de momentos oportunos o inoportunos. Al Ontinyent CF le ha tocado vivir su mejor etapa en cuatro decenios. Le ha tocado porque se han puesto los mimbres. Nadie le ha regalado nada. Es más, el fútbol le debe alguna al Ontinyent.
El artífice de esta brillante ascensión de los blanquinegros es el entrenador. Antonio Aparicio Chorques (Enguera, 1955) ha puesto de nuevo a Ontinyent en el mapa futbolístico. Cogió al equipo hace cuatro años en tercera división y cada temporada ha ido mejorando las prestaciones hasta conseguir la clasificación para las eliminatorias de ascenso, algo que nunca se había producido desde que existe la Segunda B. El Ontinyent ha disputado tres promociones en los últimos quince años, pero han sido de Tercera a Segunda B, consiguiendo en todas ellas el ascenso. Ahora, la empresa es mayor, puesto que los posibles rivales son de un enorme potencial y con gran poder de convocatoria. No importa. Aparicio tiene un equipo que se desenvuelve mejor cuando mayor es el nivel del adversario. Nadie le exige el ascenso. El Ontinyent está en promoción contra viento, marea, crisis y clubes con la chequera más grande.
Sólo 800 fieles sustentan al club
La masa social del Ontinyent CF se ha reducido esta temporada. Será por culpa de la crisis. Lo cierto es que con 800 socios no se puede llegar muy lejos en Segunda B, pero la ilusión de un presidente y el trabajo de un equipo técnico y unos jugadores han podido más que las condiciones. La gente ha respondido en momentos puntuales, aunque la economía doméstica en muchos casos no da para pagar 18 euros por ver un partido de Segunda B. El club ha puesto precios populares en los últimos partidos y la respuesta ha sido mayor contra el Barça At. y el Gavà, al igual que ocurrió en la Copa contra la Cultural Leonesa.