|
|
|
HEMEROTECA » |
Ficharía usted a un entrenador que ni siquiera celebra con su equipo la consecución de un título y deja plantados a 40.000 aficionados? ¿Le ficharía sabiendo que su filosofía es estar poco tiempo en los sitios que le contratan, y optar por comprar mercenarios, en lugar de potenciar la cantera? ¿Le ficharía, a pesar de que tiene contrato en vigor con otro club y su cláusula de recisión es muy elevada? ¿Y seguiría adelante con la idea, aún cuando ello le suponga indemnizar, también, al entrenador propio con otros 4 millones?.
Pues, usted no sé si lo haría forastero, pero Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, sí. Es más, lo justifica con frases como «la estabilidad es ganar», como si el hecho de contratarle le asegurase la Liga o la Champions, que imagino que es a lo que se refería.
La verdad es que Florentino Pérez, que atesora fama de buen empresario, en el fútbol sólo tuvo un par de buenas temporadas, porque luego, cuando las cosas se complicaron abandonó el barco en mitad de campaña, puso un presidente pantalla, Martín «El Breve» y provocó uno de los ciclos de mayor inestabilidad en el Real Madrid.
Ahora, en esta segunda etapa, me da la impresión de que no sólo no ha aprendido, sino que las urgencias le llevan a cometer errores mayores. De momento, en la primera temporada de su vuelta triunfal, se gastó 250 millones de euros en fichajes de futbolistas y no ha conseguido ningún título, mientras dos de sus descartes, Snijder y Robben jugaron la final de la Champions. Un auténtico escándalo en tiempos de crisis y con los gobiernos europeos recortando gastos. Un recorte que parece no llegar al fútbol, que ha aumentado su deuda en España hasta los 5.000 millones. Y no pasa nada. Ya lo hacían lo romanos. Es la única forma de explicarse por qué un empresario de postín y de éxito, hace en su tiempo de ocio, lo que jamás haría en su tiempo de negocio. Y ello, a pesar de que este año se ha demostrado rotundamente que el dinero no es una garantía de triunfo. Bayern e Inter, han sido los grandes triunfadores con descartes de otros equipos (Etoo, los citados Snijder y Rooben, Van Voomel, Motta, Milito, Lucio, Samuel, Cambiasso…).
En esa dedicación a su hobby favorito, Florentino ha empezado el segundo año de su vuelta triunfal, fichando a un entrenador y echando a otro con contrato. Nada nuevo, porque lleva siete, y con alguno de ellos no siguió contando, a pesar de lograr títulos. Estos días, además, se han recordado las frases con las que despidió a Vicente del Bosque y recibió a Carlos Queiroz: «Cada técnico tiene su librillo y Del Bosque tiene uno clásico, tradicional y ahora buscamos uno más tecnificado». ¿Les suena?. Pues parecido a lo actual: «De Mourinho me gusta su competencia, motivación y profesionalidad».
Que no tenga que arrepentirse como hizo con Queiroz, pues resulta que Mourinho tiene fama de entrenador resultadista y sus títulos le avalan. Sobre todo triunfó en su país y en Italia, ahora, pero del Chelsea y de Inglaterra se tuvo que ir con cierto sabor a fracaso, pues, a pesar de lograr dos Premiers, no ganó la Champions, que era el máximo objetivo del club inglés, una situación que puede ser parecida a la que se encontrará en el Madrid, con varios circunstancias agravantes. En primer lugar ni el palmarés del Chelsea ni el del Inter, es el del Madrid, con lo que la exigencia es mayor. En segundo lugar se va a encontrar con lo mismo que se encontró Pellegrini: un gran Barça, que encima ha tenido la excelente idea de fichar a Villa. Y por último, llega a un club de exquisitos, esto es: les gusta otro tipo de fútbol, más en la línea, precisamente, del Barça y menos en la suya o en la de Capello. La experiencia de este último es muy significativa. Ganó dos ligas en dos momentos distintos y no siguió. La primera vez se fue él, y la segunda le echaron, a pesar de cumplir objetivos, porque no gustaba su fútbol.
De manera que puede pasar de todo. Que Mourinho se harte y se vaya después de un año, dejando a Florentino sin saber ya qué decir, o que lo tenga que echar por las broncas que se montan a su alrededor (ya hay quien está afilando la pluma para contar su relación con Jorge Valdano, al que dejará sin funciones) o porque no guste su fútbol.
Tiempo al tiempo, pero que no se sorprenda de nada el señor Pérez porque ha firmado a un entrenador que en los días previos a la final de la Champions, casi se dedicó a hablar más de su inmediato futuro que de ese transcendental partido. Ya le reprochó el presidente del Inter, Massimo Moratti, que no había marcado bien los tiempos, y que no le iban a tomar el pelo, como así ha sido. Y ¡ojo!, que donde las dan, las toman.
|
|
El técnico del Valencia afirma que la política del club consiste en formar jugadores "que no están...
El capitán del Villareal, Marco Senna, ha renovado por una temporada más su contrato con el...
La salida de Jordi Alba está congelada. Pero el Valencia intuye que, antes o después, el catalán...
El lateral derecho titular de la selección portuguesa de fútbol, Joao Pereira, está muy cerca de...
El centrocampista japonés del Borussia Dortmund, Shinji Kagawa, ha reconocido que ha hablado con...
El entrenador del Málaga, el chileno Manuel Pellegrini, ha dicho hoy que no cree que el club vaya...
La actualidad de Moto GP, Moto 2 y Moto 3. Todo sobre el Mundial de Motociclismo.
Toda la información sobre el estado de la nieve, las estaciones de esquí, snowboard, esquí alpino, viajes de esquí.
|
|
||||||||