La Penya Tòtil de Picanya, liderada por su emprendedor presidente Xavi Rius, fue la que más trabajó en la reivindicación de la Copa ganada por el Levante en 1937. El miércoles pasado nos honró con uno de sus premios anuales. En el acto de entrega de los mismos estuvimos muy a gusto junto a su gente granota. Con la compañía añadida de otros periodistas y jugadores levantinistas que asimismo fueron premiados. El buen ambiente reinante impidió que nos sentara mal la cena cuando nos informaron de las imprudentes declaraciones de Felipe Miñambres, entrenador del Rayo, respecto a sus deseos de que el Hércules ascienda a primera. Esta expresión de amor herculano no tendría mayor importancia si el Rayo jugara hoy en Girona, por ejemplo. Pero resulta que juega en Alicante y contra el Hércules precisamente. De esta manera Felipe Miñambres se ha convertido para nosotros en un aspirante a ganador del campeonato de la inoportunidad parlante. Comentando sus palabras con los amigos de la Penya Tòtil las pudimos digerir sin acordarnos de sus antepasados.
Sin ganas de seguir pensando en insensateces semejantes e intentando superar el mal trago que pasamos en Irún
— donde, al margen del dolor de la derrota, encontramos una de las aficiones más deportivas y correctas que hemos conocido— , comenzamos a ilusionarnos ante la cita de hoy frente al Castellón. No nos pusimos a hacer números, ni a sacar porcentajes, ni a estudiar posibilidades de ascenso. Simplemente quisimos pensar en positivo. Optamos por confiar sin reservas en un Levante que depende de sí mismo. Porque hagan lo que hagan los demás cumpliendo sus deberes el ascenso es suyo.
Por otro lado, al sentarnos esta tarde en las gradas de Orriols nos acordaremos del día que estuvimos en ellas con Joan Manuel Serrat. Sucedió cuando el Barça se proclamó campeón de liga en 2005. Al saludarlo entonces le dijimos «hoy puede ser un gran día», aludiendo a su conocida canción. Hoy les diremos lo mismo a Vall y Domínguez, héroes de 1963, que vienen de Barcelona con sus amables esposas y comeremos con ellos. El posible cuarto ascenso levantinista a primera seguro que monopolizará la tertulia que mantengamos antes, durante y tras la comida. «Hoy puede ser un gran día», repetiremos mientras les contamos el ansia que tenemos por desempatar personalmente en ascensos y descensos. Desde que somos seguidores granotas llevamos once de cada y ahora sentimos la llegada del desempate a favor. De Luis García Plaza y sus jugadores depende que llegue. Por ello les animaremos, con gran pasión granota, esta tarde sin parar: ¡A por todas, Levante, a por todas! ¡Hoy puede ser un gran día!