PEDRO VALERO VALENCIA
La lluvia que ayer arreció sobre Paterna hizo olvidar el asfixiante calor de la pretemporada, pero convirtió el terreno de juego de la Ciudad Deportiva en una amenaza para los tobillos de los futbolistas. Pese a que la intensidad del chubasco no era excesiva, el césped del campo de entrenamiento en el que se ejercitaron los pupilos de Emery se mostró demasiado blando para la práctica del fútbol, y poco a poco, se fue levantando, convirtiéndose en un peligro para los jugadores.La prueba de ello es que los sustos empezaron a llegar. Vicente sufrió un violento giro de su tobillo derecho en una conducción de balón, aunque se reintegró al trabajo pocos minutos después con una leve cojera. A continuación, Jordi Alba protagonizó un choque con Topal que le hizo quejarse del pie los últimos instantes del entrenamiento, en los que ya no estuvo el Chori, que en el parón para hidratarse, comunicó a los doctores que padecía molestias en el muslo derecho y se marchó a los vestuarios por precaución. Si no ocurre nada extraño, todos estarán listos para la sesión de mañana, la última de la semana, puesto que Emery dará el fin de semana libre a la plantilla. Al respecto, Pablo Hernández reconoció que "el campo ya está un poco blando de por sí y con la lluvia estaba un poco inestable y por eso ha habido algunos sustos. La gente del Valencia está trabajando para que el campo esté mejor y nosotros estamos cambiando cada día de campo para así no fastidiarlos".
Costa no entrena por prevención
Los que no se ejercitaron ayer fueron Ricardo Costa, David Navarro y Moyà. El portugués padece una artritis en su pie derecho y volverá hoy a los entrenamientos, mientras que Navarro se realizó unas pruebas por una posible contractura, y volverá a trabajar el lunes. La noticia feliz de la jornada la protagonizó Moyà, que tuvo permiso del club para acompañar a su pareja, que ayer se encontraba a punto de dar a luz. Además, Soldado ha entrado en la recta final de su recuperación, y se espera que en breve se reincorpore al trabajo con el resto del grupo y pueda jugar el próximo sábado 11 a las 18 horas frente al Racing. Por su parte, Mathieu se ejercitó en solitario, realizando carrera continua por la Ciudad Deportiva.
"El equipo dio un golpe sobre la mesa"
Pablo Hernández resaltó ayer que el Valencia "dio un golpe encima de la mesa con un grandísimo partido" tras la victoria en Málaga. El extremo diestro reconoció que la pretemporada no fue buena y "hubo dudas", pero "lo importante es empezar bien las temporadas, y más fuera de casa. Si conseguimos seis puntos en las dos primeras jornadas, será muy importante". Sin embargo, Pablo es prudente a la hora de valorar la plantilla, "soy de los que piensa que cuando veamos el resultado final de esta temporada, veremos si esta plantilla lo ha hecho mejor o peor que la de la campaña pasada. A lo mejor no tiene tantas individualidades como el año pasado, pero tampoco se diferencia tanto". Lo que prácticamente se mantiene igual es la rivalidad con Joaquín por un hueco en la banda derecha. El futbolista castellonense, que fue suplente en Málaga y observó cómo Joaquín anotaba dos goles, afirmó que no "me siento suplente". "Lo importante es que el que juegue ayude al equipo", recordó Pablo. El jugador reveló que se siente "cómodo en la izquierda" y aseveró que no pierde la ilusión por volver a la Selección española, para lo que trabaja cada día .