J. M. BORT VALENCIA
El estadio del Valencia vuelve a estar, un año más, en las quinielas para ser la sede de la final de la Copa del Rey. La Real Federación Española de Fútbol baraja la posibilidad de que Mestalla repita como escenario del último partido oficial de la temporada, después de que se confirmara el Barcelona como rival del Athletic Club. El presidente del Valencia, Manuel Llorente, no tardó en ofrecer el estadio para la final. Nada más terminar la eliminatoria en el Camp Nou, en proponer el recinto valencianista para un evento que será seguido desde todos los rincones del mundo. Un millón de euros es el premio que se llevaría el Valencia por acoger, un año más, la final.
El estadio Santiago Bernabéu era, en un principio, el principal candidato para la final de Copa de este año. Sin embargo, el club madridista ya ha mostrado su negativa y justifica la indisponibilidad de su coliseo en la realización de unas obras. Ha de cambiar, una vez finalice la Liga, 15.000 asientos y reparar otros diez mil.
Aun así, la opción del Bernabéu no está descartada. Es el recinto con mayor aforo para cubrir las demandas de los dos finalistas. Los otros competidores son el Vicente Calderón y La Cartuja de Sevilla. El estadio del Atlético, sin embargo, tiene una pega. El 20 de mayo, día fijado para la final -será el 25 si el Barça llega a la final de la Champions-, acogerá un concierto del grupo Coldplay. El estadio andaluz, por su parte, tiene dos desventajas serias: La lejanía y su falta de funcionamiento.
Para el estadio de Mestalla, acoger la final es una costumbre en los últimos años. La temporada pasada vio coronarse al Madrid ante el Barça, y en 2009 fue sede de la goleada del Barça ante el Athletic, los dos finalistas de este año.
El club catalán ha ofrecido el Camp Nou y el Athletic no reniega de esta posibilidad. La Federación Española, sin embargo, no es partidaria de que la final se juegue en el campo de un finalista.