Chente Oliver, Valencia
La hazaña del Villarreal no pasa desapercibida en Mestalla. Después de varias años de dominio valencianista en Europa, las tornas han cambiado. La Liga de Campeones se ha teñido de color amarillo. Por ello, ayer, y tras la victoria ante el inter, la resaca salpicó a la Ciudad Deportiva de Paterna. Raúl Albiol, que no tuvo la oportunidad de disfrutar de los años dorados de la Champions, reconoció que siente «envidia sana», dijo.
Albiol, que felicitó al Villarreal por su pase a las semifinales, aseguró que espera que la próxima temporada el Valencia pueda jugar la máxima competición continental por equipos. «Sentimos envidia sana y nos gustaría disputar la Liga de Campeones la temporada que viene para vivir lo que están experimentando ellos. Nuestra intención es ser segundos y poder disfrutar de la competición», explicó.
Para ello, se antoja vital el triunfo del sábado ante el Celta. Albiol se mostró convencido de que una victoria en Balaídos sería «un golpe muy fuerte», apuntaba, para las aspiraciones europeas. «Estamos capacitados para ganar en Balaídos. Ganar allí sería un golpe muy fuerte de cara a nuestras opciones de Liga de Campeones y de cara a coger confianza y seguridad en nuestras posibilidades», señaló.
«Todavía queda mucho para que acabe la Liga pero ganar sería muy importante porque el rival es complicado y sólo están a cinco puntos de distancia. La victoria puede servir para distanciar más al Celta y para volver a ganar a domicilio. El triunfo ante el Cádiz fue muy importante, y ahora sólo falta recuperar la solidez y dejar la portería a cero», concluyó.