Francisco Avila, Barcelona. efe
El Barcelona se clasificó ayer para las semifinales de la Liga de Campeones, donde le espera el Milán. Los de Frank Rijkaard, que notaron mucho la presión, resolvieron por 2-0 ante el Benfica, con un gol de Samuel Eto'o en el minuto 88. Antes Ronaldinho había adelantado a los azulgrana en el primer tiempo (m.19).
A los catalanes les pudo durante muchos minutos la presión. Dominaron el partido, especialmente en el primer tiempo, pero en la segunda mitad y con el paso de los minutos, el Barcelona tuvo miedo a un gol del Benfica.
Cuando en la primera aproximación del Barcelona, el árbitro señaló penalti por manos de Petit en el minuto 5, las puertas de las semifinales parecieron abrirse para los locales. Ronaldinho ante Moretto y el gigante portero benfiquista detuvo el lanzamiento.
Sin tanto virtuosismo como en otras ocasiones, los de Rijkaard fueron muy prácticos. Ronaldinho buscó siempre los pases en diagonales para sus delanteros, hasta que en una jugada de recuperación, Eto'o volvió a ser protagonista.
El camerunés presionó una salida de Beto, superó a Andeson dentro del área y sirvió a Ronaldinho en el segundo palo. El brasileño esta vez no falló y firmó el 1-0, después de 289 minutos sin que el Barcelona marcara de jugada.
La tensión se apoderó del juego en el segundo tiempo. El Barca, atenazado, no quería lanzarse el ataque y el Benfica esperaba, consciente de que un gol le clasificaba para las semifinales. La tibieza de los azulgrana se demostró en el dato que su primer remate a puerta en el segundo tiempo llegó en el 84, una doble ocasión de Eto'o y Ronaldinho que desbarató Moretto.
En una jugada a la contra, Ronaldinho pasó sobre Belletti y éste le dio una perfecta asistencia a Eto'o. El camerunés controló con el pecho y esperó la reacción de Moretto antes de batir en un remate cercano. El 2-0, en el minuto 88, acabó con los temores de los barcelonistas que celebraron su novena clasificación para unas semifinales de la máxima competición continental.